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Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra

PRIMERA PARTE-HISTORIA DEL GENERO HUMANO

La creación del universo

AL PRINCIPIO CREO DIOS LOS CIELOS Y LA TIERRA. LA TIERRA ESTABA CONFUSA Y VACIA, Y LAS TINIEBLAS CUBRIAN LA HAZ DEL ABISMO, PERO EL ESPIRITU DE DIOS SE CERNIA SOBRE LA SUPERFICIE DE LAS AGUAS. DIJO DIOS: HAYA LUZ, Y HUBO LUZ.

Introducción a la Cosmología del Siglo XXI

Saludos ---

Declaración de Principios

Prólogo

1: El Principio del Universo 2: La Creacion de la Tierra
3: Fisica Creadora 4: La Atmósfera primaria
5: La Luz del Génesis 6: Secuencia Geohistorica Completa
7: Primera lez del comportamiento del universo
8: Y asi fue; y asi se hizo 9: El firmamento de los cielos
10: Sobre las Tinieblas 11: La escalera de los elementos naturales
12: Consecuencias iniciales  
13: Segunda ley del comportamiento del universo
14: Segundo Dia del Génesis 15: La parabola de acceso
16: El Tirón Gravitatorio 17: Sublimación del Manto de Hielo
18: Las Aguas que están debajo del Firmamento de los Cielos
19: Resumen transitorio 20: El Plano de Interrelación Biosférico
21: El Sustrato Ecosférico Autónomo 22: Teoría de los Anillos Geofísicos
23: Teoría del Sitema Sismológico de Flotación Magmática
24: Ley del Movimiento Sismtemológico
25: Sistemología Astrofísica Aplicada
26: El Principio Cosmológico General
27: El espacio Cosmológico General
28: El Movimiento Cosmológico General
29: Ingeniería Astrofísica Celeste
30: Origen y Constitución de los Cielos

Cristo Raul Y&S

Estelogía Atómica de Creación

0-Intro 1-Prólogo 2-Toma de contacto  
3-Cosmología Cuántica 4-El Big Crunch
5-El espacio en cuanto Plano de Movimiento y la Velocidad media de la luz
   
Por qué No a la reapertura de la carrera atómica
Lista de las pruebas atómicas durante el siglo XX
Lista de Volcanes Activos en el siglo XXI
Lista de Vertidos petrolíferos en los mares Astronomía in utero
El Mito de la extinción de los dinosaurios

INGENIERIA GENETICA DE CREACION

Presentación - El Arbol de la vida La Razón Fulgurante de la Naturaleza
La Secuencia Creadora de la Evolución del Arbol de las especies

Resumen General de la Creación

Uno

Es verdad que desde los principios mismos de la búsqueda del conocimiento de Dios, el Hombre y el Universo según el Pensamiento Occidental, siguiendo el método del análisis de todas las cosas, que llamamos Lógica, la costumbre ha impuesto su norma y la tendencia a la formación de una visión final, meta de todo el conocimiento, es, más que una ley, una deuda.

Gracias a Dios la Lógica ha unificado en su Método a toda la Humanidad, a estas alturas de la línea del Tiempo entendiendo por fin todos los hombres, sin excepción, el lenguaje de la Ciencia de la Creación. Y digo gracias a Dios porque ha sido el Cristianismo quien al unir Lógica y Teología -por obra de la Necesidad: de Apología frente al Terror Imperial Romano, de un sitio, y como fruto del amor a la salvación de todos los hombres, del otro- importó el Método Filosófico a la Europea, y desde esta plataforma la Historia la ha exportado -en forma de Ciencia- a todas las naciones, cual se ve al presente. De manera que a nadie más que a Dios le debemos esta universalización del Pensamiento a Imagen y Semejanza de Aquel que nos creara para participar en su Inteligencia y tener en su Omnisciencia nuestra Herencia. Realizado lo cual nos toca -como quien presenta el cuadro final del puzzle- trazar un esquema abreviado sobre la Creación de Dios, el Autor y Protagonista de la Revolución Cosmológica que alzó un Antes y un Después en el Infinito y la Eternidad, cuando Dios pasó de ser la Causa Metafísica del Origen de todas las cosas a ser la Causa Física del Movimiento Cosmológico.

Dejando, entonces, ahora de lado la tradición de esa escuela dialéctica más apegada a la palabra como arma revolucionaria que a su naturaleza de comunicación abierta, pacífica y clarividente entre inteligencias en crecimiento perpetuo, y dando por sentado que quien sigue estas líneas ha cruzado la Puerta de la CSXXI, la misma dinámica del proceso abierto nos sienta alrededor del puzzle, presupuestamente terminado por la CSXX, a fin de ver sobre la mesa la Nueva Imagen Cosmológica Final, reflejo del Cosmos tal cual existe al otro lado de las Fronteras de nuestro Universo, por la CSXXI extendida a la luz ante las naciones de la Tierra, libremente. Lo que también es obra de Dios, de manera que a su amor por la Humanidad se le debe toda la gracia y a su omnisciencia y presciencia la existencia el que estamos frente por frente a ambos lados de esta pantalla.

¿Contrario al espíritu del pensamiento científico este tipo de discurso? ¿Y no es contrario a la naturaleza humana el discurso por el que la Creación y el Creador son puestos en extremos separados, antagónicos, tal que la identifiación del hombre con el ser creado, y por tanrto criatura, es una neurosis? Pero he dicho que no invocaré el carácter polémico del Logos y me ceñiré exclusivamente a ese alma preciosa de la Palabra en la que tiene toda inteligencia su vehículo de crecimiento y comunicación. Concluyendo: Tenemos que cerrar vías y abrir nuevas.

Dos realidades que se integran en un Todo, la Creación, se han abierto camino hasta aquí. Por un lado el Universo entendido como nuestra Vía Láctea, y por el otro el Cosmos, entendido como el mundo de las galaxias. Dos principios distintos, dos momentos diferentes. Que hasta ahora la Ciencia no pudo ver tal cual porque le era imposible por sí sola entrar en el Pensamiento de Dios, y desde esta impotencia ha ido acumulando error tras error hasta acabar en la pura ciencia ficción, saltándose las leyes de la misma Lógica cuando antepuso la hipótesis a los hechos, siendo que son los hechos los que dan lugar a una hipótesis de trabajo y no viceversa. Ahora bien, cuando nace la CSXX el volumen de datos no era suficiente para dar curso a una hipótesis cosmológica; hasta el punto que la avalancha de los datos adquiridos en la segunda parte del XX no solo barrió del escenario los presupuestos de la hipótesis adelantada sino que, haciendo resaltar el ego cientìfico, éste se negó a deshacerse de aquella hipótesis preestablecida entre cuyos perímetros sólo haciendo el loco podìa defenderse el modelo de cosmos que se enciende y se apaga a imagen y semejanza del dios hindú aquel que cierra los ojos y todo se acaba, se echa a dormir, se despierta y todo vuelve a empezar de nuevo. ¿En qué se diferencia el Big Bang según la CSXX de la Edad Atómica de ese dios antiguo a cuya salud infinito número de viudas fueron sacrificadas y criaturas desheredadas de su condición humana? ¿Desde cuándo la mentira es menos mentira o más verdad según quien la diga y cómo se vista su cuerpo?

Dos realidades forman nuestra realidad. De un lado tenemos el Principio del Cosmos y del otro tenemos el Principio del Universo. Buscando la paz, digamos que el principio a que se refiere la CSXX toca al principio del Cosmos. Y el principio a que se refiere el Génesis toca al principio del Universo.

Pues que quienes estais ahí habéis leido la CSXXI y conoceis la CSXX no es necesario machacar las diferencias ni abrirle espacio a la dialéctica. Digamos que el siglo XX asistió aun diálogo de sordos. Y nos toca a nosotros abrir los oidos y abandonar las consecuencias a que se entregaron quienes, siéndoles imposible lo contrario, no pudieron entrar en el Secreto del Génesis.

Hablamos de dos revoluciones distintas cuyo Protagonista es Dios. Por la primera Dios pasó a ser la Causa del Movimiento Cosmológico, y la Revolución consistió en que hasta entonces Dios había sido la Causa Metafísica del Movimiento Cósmico Especial y General. Dios abrió esta Nueva Era, la Era de la Creación, dando curso a una serie en cadena de Big Bangs. Y Dios deviene el Creador de todas las cosas, poniendo en marcha un proceso de Multiplicación del Espacio Cosmológico y del Tiempo Cósmico que llegó a su punto final y murió a sus pies, de donde El recogió el Testigo de la Fuerza Increadora, resucitando en su Ser como río que agotado ve abrirsele en su lecho de muerte una fuente de agua que no sólo no se agota sino que crece conforme pasa el tiempo. La Increación pasa a devenir Creación de Dios, y porque El es la Causa y el Origen del Movimiento allí donde se acaba el Proceso de multiplicación hasta el infinito la Materia se encuentra de nuevo a Dios para mantener ad eternum su proceso de expansión cósmica.

La CSXX negó este proceso de expansión cósmica ad eternum, aún cuando el banco de datos así lo revela, y eligió entre este modelo de Creación ad eternum y el modelo del panteón extremooriental, contra su Lógica, la imagen de este último.

Nosotros partimos de un banco de datos posterior a la hipótesis de la CSXX, y establecemos el Principio del Cosmos, entendido como el mundo de las galaxias, en un Big Bang originado por Dios, principio de una reacción en cadena que realimentó la materia y la disparó hacia el infinito, asegurando Dios, con su Existencia, el mantenimiento de este Proceso Cosmológico General.

Pues que la hipótesis es el resultado de los datos sobre la mesa y no preestablece un condicionamiento a la hora de la lectura de su información, factor anticientífico que la Cosmología del Siglo XX impuso como norma de trabajo, las cuestiones del tiempo y las verdaderas dimensiones del Cosmos en este momento son consideraciones que no alteran nuestro pensamiento ni interfieren en nuestra actuación en el Tiempo y el Espacio. El Futuro del Cosmos, siendo la expansión hasta el infinito, nos deja delante de nuestro propio mundo, el Universo en el que hemos sido creados y cuyas fronteras fija nuestro dominio.

La Creación, de esta manera dada, tiene dos sentidos. De un sitio la existencia de las Fuerzas Naturales al Espacio, el Tiempo y la Materia, autonómas, con sus propias leyes operando dentro de un juego cósmico que supera el radio existencial de nuestro ser, y abre su Mundo exclusivamente al Ser de Dios. Del otro sitio está nuestro Universo, la Región que Dios le abrió al Árbol de la Vida en el seno del Cosmos y es el campo donde la Vida ha echado sus raíces, sacado Tronco y abierto ramas, cada rama un Mundo, entre los cuales nosotros, el Mundo de los hombres.

El Principio de este Universo tiene su propio tiempo, su propio espacio y por tanto tiene su Historia Especial dentro de esa Historia General que es la Historia de la Creación de Dios. Entremos en esta Historia General. Y como no hay Historia sin Prehistoria recordemos.

La CSXX acabó con el problema al qué hubo antes del Big Bang del mismo modo que acabó con el problema del qué habría después. Ni que decir tiene que la CSXX se limitó a acabar con la enfermedad matando al enfermo, solución común a todo el siglo que le prestara su cuerpo para experimentar el bien o el mal que sirgiría de su respuesta.

Es curioso, por extraño, que declarándose anticristiana por fuerza mayor de vocación y tendencia, la Ciencia del Siglo XX se apoyara en una idea pararreligiosa concebida por hombres a quienes la Lógica les decía tanto como el diablo a Cristo. ¿Pues, insisto, en qué se diferencia la idea del nacimiento y muerte del cosmos según la CSXX de la idea de muerte y renacimiento del Cosmos por el abrir y cerrar la conciencia de aquel dios del hinduísmo? Queriendo ser más listos que el Dios de Occidente los padres de la Edad Atómica acabaron siendo seducidos por el dios de Oriente... y reinterpretaron el OM poniendo Gravedad donde los otros pusieron Conciencia. OM, el dios abre los ojos y nace el universo; OM, el dios los cierra y se acaba todo; duerme; se despierta, OM, y todo vuelve a empezar, y así eternamente. Ahora: Big Bang PUM, comienza la expansión; POM, comienza la contracción. PUM, comienza el nuevo Big Bang. PUM, POM, BIG BAG PUM, POM ...y así eternamente. No hay Prehistoria, sino Historia sin historia ... porque siempre es la misma historia, y una historia que se repite eternamente no es Historia ... porque lo que hace que un trayecto de tiempo se llame Historia es su irrepetibilidad, su unicidad, su naturaleza sui géneris, especial.

Para privar a un esclavo del deseo de libertad la Historia sin historia necesita la extinción de la prehistoria de la esclavitud, de la Memoria de la Libertad. Es la técnica de lavado de cerebro más perfecta que se haya dado jamás. No tienes prehistoria, no hay Historia. Esclavo nacistes y esclavo morirás.

Pero el Cosmos tiene una Historia, y una Prehistoria. Que os he presentado en la Tercera Parte de la Historia Divina. En esta sección lo que nos toca es entrar en la Ciencia de la Creación, es decir, en el Juego de Fuerzas Naturales a la Materia, el Espacio y el Tiempo que operan sobre las Fronteras del Cosmos. Asunto que tocaremos seguidamente.

Dos

Empecemos por el principio. Y el principio es el Espiritu Creador. Quiero decir, no es algo incomprensible para nosotros, porque sea que nosotros mismos lo seamos, en razón del Poder de quien nos creó a su imagen y semejanza, sea por conocimiento directo, ya por tener creadores como amigos, o por conocimiento indirecto, como quien disfruta del fruto de la actividad creadora de quien tiene espíritu creador, sea de un modo o de otro sabemos positivamente que la propiedad esencial que define a la persona creadora es la pasión por la actividad que le es natural a su espíritu. Es en el espíritu creador donde nace el consejo, haciendo suyo el deseo de que todo hombre desarrolle su personalidad participando en la actividad que le cause el máximo placer. El amor, en este caso es pasión, por el instrumento de su actividad, en el músico el piano, el violín o la guitarra, por ejemplo, en el pintor sus pinceles, en el inventor la Ciencia, este amor por el instrumento a través del cual su espíritu se vuelca en la actividad creadora, es la sustancia fundamental inalienable que se define con una mayor `perfección la raiz y el sustrato del que parte la actividad de todo creador, sin entender la cual es imposible comprender el grito del artista, del escritor, de todo aquel que ama lo que hace, cuando afirma que hace lo que hace porque si no se muere y se muere hacviendo lo que ama, hasta el último momento. Pues el amor, la pasión arrolladora que envuelve la actividad creadora, transforma lo que en otro sería una carga insoportable en el peso más leve imaginable, de tal manera que allí donde otro se sentiría aplastado el espíritu creador avanza ligero con una fuerza sobrenatural que le es propia, que en él es su naturaleza.

En fin, serían los espíritus creadores quienes tendrían que seguir este discurso de vocación infinita y eterna, de otro modo pareciera que me estoy echando flores. Los ejemplos a la luz por miles salto de la criatura a su Creador, pues haciéndonos a su Imagen y semejanza levantó El entre Dios y el Hombre un puente maravilloso cruzando el cual lo imposible, que la criatura entienda la pasión de su Creador por la Creación, se nos abrenlos ojos de la inteligencia a fin de por la experiencia que procede del conocimiento veamos la naturaleza del instrumento por el que Dios siente verdadera pasión: ¡la Ciencia! No la ciencia en tanto que rama del Árbol del Conocimiento sino la Ciencia en tanto que Árbol, es decir, la Ciencia de la Creación.

Pero para simplificar algo tan complejo digamos que Dios se vistió de las Fuerzas de la Naturaleza, siendo El Energía, para mantener ad eternum la actividad que le es propia a la Naturaleza. (No olvidemos jamás, pido excusa por el inciso, que la tragedia de la Humanidad em,pezó cuando el Primer Hombre, es decir, la primera civilización que surgiera en el seno de la Raza Humana, por engaño como muy bien dice la Biblia, desnaturalizó el sentido d ela ciencia y desvió su fin: La actividad creadora hacia un fin criminal y maligno, la actividad destructora, comenzando por el dominio del hombre sonbre el hombvre. La ciencia devino magia, un instrumento al servicio de asesinos, criminales y homicidas, como se ve en el último arranque de la nueva carrera armamentística comenzada por el nuevo Zarismo Putinesco, cuando apenas salido de un geocidio frustrado la clase merlinesca que a sí misma se llama cientìfica ha dado un paso más en dirección al infierno. De donde se entiende que cualquier inteligencia entre espíritu creador y razón científica ha sido convertida en un arte diabólico homicida, para justificar cuya existencia la ciencia humana tenía que declararse anticristiana y darse un evangelio que lavase sus conciencias y cegase sus ojos al fruto de su actividad antihumana, no otro que el Ateísmo Científico vestido de Materialismo Dialéctico, cuyo fruto fue la Cosmología del Siglo XX, fruto maldito que comiendo de él enloqueció a las naciones y las arrastró al campo de la guerra mundial. Por supuesto que los padres de la Edad Atómica se murieron con las manos limpias. También se murió Pilatos con las suyas. Y las tienen igual de limpias los asesinos que han reabierto una nueva carrera armamentística, infinitamente más destructora que la cerrada cuando a diferencia de la anterior esta propone la supervivencia del vencedor, aunque sea sobre la superficie de una Tierra transformada en un cementerio. Ahora bien, días llegan cuando esos científicos, enloquecidos por la ciencia de la destrucción, han de responder de sus inventos genocidas destructores y de su bestialismo maligno dar cuenta ante el tribunal de la plenitud de las naciones.Y regresamos al tema).

Esta pasión hasta la muerte de Dios por el instrumento de su espíritu Creador, la Ciencia de la Creación, y porque Dios es Eterno, abre el Futuro del Cosmos al infinito. Hubo un Principio Cosmológico General, que la imaginación del Big Bang quiso describir sin Dios, y que en la Estelogía Atómica intenté descibir centrando el tema en un campo individual. Principio que podemos comparar a una noche de fuegos artificiales donde cada explosión es igual al nacimiento de una galaxia. Lo que le fue natural a aquel Principio, modelo de todo proceso de expansión a caballo del cual recorre el cosmos la multiplicación sin término de su diámetro, no fue la destrucción de la materia existente sino su transformación en energía y su reconversión en materia dentro de un campo de espacio-tiempo simulador del proceso natural que había estado siendo operativo en la eternidad y requería del infinito en sus ecuaciones. Dios reinició este proceso natural y se reservó, por su Espíritu Creador, el placer de reabrir este proceso expansivo acorde a su pasión por la Creación.

Dos conclusiones primeras: NO hay colapso final cosmológico y NO hubo creación a partir de la Nada. Parecerá una entelequia alzarse contra los dos dogmas por antonomasia de la Religión y la Ciencia. La Verdad, como dicen desde antiguo los abuelos, sólo tiene un camino. Antes de la Creación fue la Increación. Y la Increación no fue precisamente la Nada.

Mas si le hemos concedido a la Ciencia en cuanto instrumento al servicio de la creatividad humana la afirmación a su Principio, corrigiendo sus términos con objeto de incluir a Dios en su Origen, la lógica nos obliga a concederle a la Iglesia en cuanto Religión y puesto que sin Dios no hubiera procedido la Revolución que conocemos como la Creación - y ciertamente el Cosmos hubiera quedado encerrado definitivamente y para siempre entre los muros del cementerio en que acabara la Increación - legalidad al Dogma de la Creación a partir de la Nada en tanto en cuanto es misión sempiterna y natural de la Iglesia la adoración del Espíritu Creador Divino y darle a su Dios nuestro Creador todo el Poder y la Gloria. Sin embargo, así como el regreso al principio científico sin Dios en el Origen presupone una Negación invencible, cualquier regreso al dogma por el dogma es una Negación inviolable. La Verdad para ambas, Ciencia y Religión es ésta: Antes del Principio era Dios y al Final está de nuevo Dios, como estuvo al Principio; y antes de la Creación fue la Increación, la Creación es eterna y sus horizontes tienen por frontera el infinito.

 

El Mundo de las Galaxias- en números
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NGC5394 NGC5426 NGC5427 NGC5474 NGC5457 NGC5544 NGC6365 NGC6822 NGC6946
NGC7314 NGC7331 NGC7393 NGC7424 NGC7448 NGC7678 NGC7752  
UGC1810                
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