ASTRONOMIA DE YAVE
 
 

 

 

Planteamiento para una Astronomía del Siglo XXI desde la ruptura con el Modelo Estático de Sistema Solar en el seno de la Dinámica de la Sistemología Finistica Aplicada

 

Se recordará que en la CSXXI atribuí a las Conjunciones Planetarias el carácter de una Fuerza Múltiple Unificada causante de una Desviación Angular Constante de Giro en relación al Movimiento del Sol, comportándose la suma total de masa planetaria como un segundo astro, que transforma el juego de fuerzas del Sistema Solar en un sistema estelar binario donde la Masa Planetaria Unificada hace de astro menor, siendo este juego el Motor en el Origen de una órbita estacionaria para el Sol dentro de un Cúmulo Estelar Abierto, en el que el Sol se mueve dentro de un área de barrido alrededor de un centro gravitatorio propio, uno de los tantos creados en el campo gravitatorio del Cúmulo Abierto Solar por la existencia de masas independientes y sus sistemas estelares propios. Observamos, en efecto, que los componentes del Cúmulo Estelar Solar, como en todas las partes del Cinturón Cumular Interior, se compone de estrellas binarias o múltiples. Siendo la existencia de una estrella solitaria una aberración imposile de encontrar en los Cielos, se ve que la Unificación de la masa general planetaria en un cuerpo único, producto de la suma de las masas de los Planetas y Satélites, es de necesidad universal. Yo diría, por no irme de marras, que el área del Cúmulo Estelar Solar comprende el área entre los 10 y15 años luz a la redonda, comprendiendo en su cuerpo a las famosas estrellas Alfa Centauri, Sirio y Proción. El cuadro sería este

 

Se observará la absoluta incoherencia de la aplicación de la Ley de Newton por la Cosmología del Siglo XX a la Astronomía Celeste cuando se comprende en la ecuación a galaxias alejadas entre sí millones de años y, sin embargo, se le niega esta ecuación a cuerpos tan cercanos los unos a los otros como Alfa Centauri y el Sol, por ejemplo. Alfa centauri, como todo el mundo sabe, se halla a unos simples 37 billones de kms, es decir, a una tercera parte de un año luz. Asi pues, que galaxias alejadas decenas, cientos y miles de millones de años luz de distancia las unas de las otras interactúen masivamente entre sí, y dos cuerpos situados a una tercera parte de un año luz no lo hagan es una de esas incoherencias que honran a los detractores de la Cosmologia del Siglo XX y dejan en total ridiculo a la Astronomía de principios del Siglo XXI. Ya siguiendo con lo que todo el mundo sabe el sistema Centauri es un sistema cuádruple creando un área estacionaria con su centro gavitacional propio en el seno del Campo Gravitatorio del Cúmulo Solar, que otros preferirían llamar de Sirio pero cuyo intento no procede una vez bautizada la criatura. Todo este discurso gira alrededor de la Demostración de la existencia de una órbita Estacionaria para el Sol alrededor de su propio centro gravitacional, en el seno del Cúmulo Estelar Abierto que le corresponde, cosa que se demostrará de la siguiente forma.

Este es el ANALEMA del SOl visto desde Bogotá, por ejemplo:

En él no se observa la tridimensionalidad. Asi que elegimos otro:

 

Como todo el mundo sabe el ANALEMA es la foto-phinish del Sol desde la Tierra girando a su alrededor cuando la cámara se estaciona en un punto fijo durante un año. Ahora bien, esto es un absurdo. ¿Por qué? Porque acorde a la ley de Kepler la órbita terrestre no se mueve como una onda, que de hacerlo produciría el ANALEMA tal cual se fotografía, y no es truco de magia potagia. Observemos la Ley:

 

Por supuesto que hay dibujitos más de listos, pero he elegido el más tonto porque entre niños (¿qué niños?) prodigios : bastan unas líneas para reflejar en el papel la imagen arquetípica que los sabios (¿qué sabios?) del XX nos han implantado en el cerebro. Según el factor kepleriano el SOL avanza tal cual arrastrando a los planetas sobre un plano unidimensonal, tal cual un caracol sobre una superficie plana. Y hasta aquí todo perfecto, cada cual es libre para creerse Napoleón, Gengis Khan o Einstein. (¿Os habéis dado cuenta que nadie quiere parecerse a Pasteur, por ejemplo, o a Konrad Lorenz, el San Fancisco de los patos? ¿No habeís leído jamás”Al otro lado del espejo” de K. L.? Os lo aconsejo como si de ello dependiera la salud de vuestro hijo; siendo una de las joyas más tremendas que concibiera el Siglo XX fue sin embargo arrinconada por sabios de pacotilla, por ser “de difícil lectura”, pero ¿cuándo se dijo que la Sabiduría fuera cosa de necios? Y en fin, que se me va la olla, pierdo el hilo, y ya que no cuento con ningún Teseo que se atreva a ir al infierno por mí, más vale hacer del chaval del cuento con sus migajitas de pan que no del que se perdió en la barriga del Toro de Creta. A lo que iba :)

Si realmente el Movimiento del Sol fuese el de un móvil avanzando en línea recta sobre un plano unidimensonal, tal cual se desprende de la dinámica kepleriana, (¿qué culpa tiene Kepler de que sus sucesores no le llegasen a la altura del tobillo y se dedicasen a adorar su obra en lugar de desarrollarla?) y si así fuera o fuese, al ANALEMA le correspondería una elipse, sobrándole la parte que se identifica con el Alfa. Sin necesidad de montar la tienda y quedarnos un año entero para desarrollar una torticulis de padre y señor mío, baste el ejemplo de situar la cámara dando vueltas alrededor de un centro estático, y ver qué obtenemos. Si la figura final da un ANALEMA entonces estoy tonto, pero si produce, tal cual el sentido común predice, un ANALEMA circular, o elíptico, entonces algo falla terriblemene en el modelo arquetípico que nos han implantado en el cerebro los sabios ¿qué sabios? del Siglo XX.

 

Pero ¿qué es esto, señor mío?, os preguntareis. Bueno, este es el movimiento precesional mercuriano, con su deslazamiento de 43 segundos de arco por siglo. Si nosotros, jugando de nuevo al niño ¿qué niño? prodigio multiplicamos los 43 segundos de arco de la precesión mercuriana hasta llegar a llos 360 grados del círculo nos debe dar el número de siglos que tarda el Sol en recorrer su órbita estacionaria y el área que barre. Pero veamos.

Observamos en el ANALEMA que la Ley de Kepler se cumple a rajatabla. La zona del Alfa se corresponde al tercio de la elíptica. Iguamente que se nota en el dibujo inmediato de arriba. Si nosotros ahora hacemos avanzar al Sol dentro de un cilindro:

 

al hacer avanzar al Sol en su interior y los planetas perpendiculamente al Sol en lugar de horizontalmente, el movimiento deviene ondular y la foto-phinish del Analema desde esta Dinámica sí se correspondería ciertamente a la Omega dibujada en el cielo de la Tierra.

 

pero si el movimiento uniforme del Sol implica una distancia regular entre las dos crestas superiores, la parte oméguica del ANALEMA, por ejemplo en la mercuriana, el movimiento en órbita del SOl causa que la parte Álfica del ANALEMA determine una distancia inferior entre sus crestas, procediendo de aqui el Misterio de la Precesión Mercuriana, que como observamos antes pone sobre el papel esta figura, donde la tridimensionalidad que le corresponde al movimiento ondular sigue esclavizada a la unidimensionalidad kepleriana.

 

 

En definitiva, el Sol recorre una órbita dentro de un Anillo Gravitatorio donde los Planetas se mueven Ondularmente a la vertical de su Centro Másico, el Sol, jugando la Suma Unificada de los distintos sistemas planetarios el papel del astro binario gracias a cuya Mecánica los sistemas estelares devienen sistemas estables, es decir, estacionarios, caso Centauri, Sirio, Proción, etcétera. La Gran Cuestión Final es la expuesta antes y arriba: A saber: tomando la precesión de Mercurio tal cual la distancia entre las crestas Oméguicas durante el recorrido del Sol, ¿cuál es el área que barre el Sol en su órbita y la cantidad de siglos que tarda en realizarla.

 

Hasta otra

Cristo Raul Y&S