Al Principio creó Dios los Cielos y la Tierra.
pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las aguas.
Con mucha razón cuando Dios me abrió esta
Puerta y me mostró la Luz del Génesis mi alegría fue indescriptible. Me reí por
muchas razones. Y en verdad que había razones para dejarse llevar por la felicidad. “El Jeroglífico de Moisés” ha
estado delante de los ojos de todo el mundo durante tres milenios y medio y
todos los hombres se encontraron con una Puerta cerrada no importa sus
estudios, su posición, ni su genio. ¡Dios no le permitió a nadie acceder a la
Memoria de la Creación de nuestro Universo!
Tenía razón para maravillarme delante de la
Omnisciencia de mi Dios, que ve el
Futuro de su Acción y la lleva a cabo no importa el tiempo que haya de pasar ni
las fuerzas que se le opongan a su Designio. Es más, mi Dios es como el
Guerrero que se sienta a esperar que le pongan la batalla imposible y cuando ya
todo el mundo da por perdida la guerra El se alza y avanza, aplasta, derrota,
conquista y triunfa, sin ni siquiera sufrir rasguño ni herida. ¡De alegría no
me cabía el alma en el cuerpo! Yo tenía entonces 21 años. En muchos aspectos yo era sólo eso, un
guerrero sediento de conocimiento, cuya
fuerza radicaba en una Fe indomable y sin límites en el Poder de su Dios
para hacer lo imposible: darle a una
tragedia un final feliz.
Es el Hecho, mucho antes que CR y nadie de
esta generación naciese Dios ya predeterminó la Apertura de este Sello, que
guardaba el acceso a la Puerta del Génesis, para el tiempo determinado por su
Omnisciencia en orden a la Salvación de la Plenitud de las Naciones, y selló el
Génesis como parte de la Herencia de Cristo a su Descendencia, según se lee en
el Testamento que escribiera con Su Sangre y el Espíritu Santo sellara con la
suya propia. Pues si donde hay Testamento es necesario que se dé la Muerte del
Testador, no menos necesario es que el Testamento mire a la Descendencia del
que Muere. ¿Y qué más Divino podía testar Cristo a su Descendencia que el
Espíritu de Yavé : espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de
entendimiento y fortaleza, espíritu de consejo y temor de Dios? Ya lo dijo el
Espíritu Santo en Pablo : “la Creación entera está expectante, con el corazón
en un puño, a la espera de la llegada del día de la gloria de la libertad de los
hijos de Dios”. O sea, que si los hijos de Dios no eran libres, estaban sujetos
a la ley, y en consecuencia debían morir, pues así lo determinó Dios, diciendo
: “Dioses sois, pero moriréis como cualquiera de los príncipes”, como se ve en
la Cruz del Primogénito de los hijos de Dios en la Tierra, el Unigénito de Dios
en persona sujeto a la misma ley de la esclavitud a la que sujetó Dios a su
Creacion a fin de proceder a la Victoria sobre el Diablo, la Muerte y el
Infierno.
Así pues, estando el Espíritu Santo sujeto a
la Ley pero viendo la Libertad venir, se explayó en su visión, anunciando desde
la distancia de los Siglos la Libertad de los hijos de Dios de la Descendencia
de Cristo, herederos de Aquel en quien residió la Plenitud del espíritu de
Yavé. Predispuesto el nacimiento de esta Descendencia desde el alba de los
Milenios, sobre la sangre de Isaac escrita la Decisión de Dios de Salvar a la
Plenitud de las Naciones, era solo natural que Aquel de quien sería la
Descendencia firmase con su Sangre el Testamento por el que sus Herederos
tendrían en la Omnisciencia de Dios su Casa.
Como vemos en la Historia del Cristianismo,
en especial, y del Mundo, en general, siendo Omisciente, Cristo se dejó tratar
como ignorante, y residiendo en El la plenitud de la gloria de la Inteligencia
de Dios, bajó la cabeza, por amor a la Ley, ante quien en su ignorancia y por
esa ignorancia se hacía reo de crimen contra los hijos de Dios, comenzando por
el Primogénito, Jesucristo. Y siendo la Cabeza de la Iglesia era sólo natural
que su Esposa, la Iglesia Católica, siendo su Cuerpo, quedase sujeto a la misma
Ley de Ignorancia a que quedó el Mundo sujeto desde el Día de la Caída de Adán.
Y de aquí que viendo el efecto de esta ignorancia nos anunciase a todos la
Corrupción que habría de extender su velo sobre todos sus siervos, con objeto
de que una vez entrados en nuestra herencia el escándalo no diese paso a juicio
sino a conocimiento. Antes de firmar con su Sangre su Testamento ya dejó
escrito en la carne del Espíritu Santo, con sus Parábolas, la Visión de la
Corrupción de las iglesias en el transcurso de los siglos, al tanto de la cual
dijera Pedro : “Vuestra fe, que se corrompe”, por la Ley de la Ignorancia a que
estaba y ha estado sujeto todo el mundo. Y antes de inclinar sus rodillas ante
Dios, el Rey le dijera a ese mismo Pedro, “cuando seas viejo otro te llevará
adonde no quieres”, de esta manera descubriéndole a su Esposa, en el Tálamo
Nupcial, el Nacimiento de su Descendencia en los dias de su Ancianidad.
Esta sabiduría “perfecta” en boca de los
hijos de Dios, de la Descendencia de Abraham, no pudiendo ser contenida en su
fuerza, se derramó en Pablo cuando escribiera : “Pero la creación entera espera
expectante el nacimiento de la gloria de la libertad de los hijos de Dios”, es
decir : el Fin de la Ley de la Ignorancia y el Principio de la Ley de la
Omnisciencia Divina en el espíritu de los hijos de Dios de la Descendencia de
Cristo. Para la gloria de la cual selló Dios la Puerta de la Luz del Génesis a
fin de que siendo leída las Naciones se enfrentasen a la Ley de la Ignorancia en
la que fueron encerradas.
Estas cosas comprendidas, ¡de alegría mis
piernas volaban sobre el suelo! ¡Abajo la Ignorancia! ¡Adiós a la manipulación
de la inteligencia humana! ¡Bienvenida la gloria de la Libertad de la Inteligencia
de Dios! ¡No más lavadoras de cerebros! ¡No más ideologías justificadoras de la
necesidad del sacrificio del Débil en aras de la existencia del Fuerte! ¡Dios
se alza sobre sus piernas Todopoderosas, por fin, y a la Voz de su Pensamiento
su creación entera se pone en movimiento!
En efecto, el Secreto mejor guardado del
mundo era tan sencillo que incluso un chiquillo podía comprender su Misterio.
Ved lo que guardaba el Sello del Génesis: Fusión de la Corteza Primaria y Sublimación de la Atmósfera Primigenia,
resultando de esta Sublimación masiva el Manto de Hielos que, envolviendo al
Globo terráqueo de Polo Norte a Polo Sur, Dios llamó a existencia abriendo su
boca y diciendo: “Haya luz”.
Y así es, la Luz se hizo.
Intentar transmitir la alegría de aquel
momento en que un humano vio por primera vez la Luz es algo que me cuesta
trabajo. Sólo viviéndola como propia podréis entenderla. Si aquel humano
hubiese tenido un nombre sonado entre los genios de las ciencias o la teología,
bueno, ¡qué más natural! Pero Dios tomó para sí un muchacho, indómito y
salvaje, sin más conocimiento de las ciencias que el que se administraba en los
institutos de su época; ni siquiera un universitario. ¡Cómo podría en el futuro
decir ése muchacho “por mi genio abrí el Sello que se mantuvo todopoderoso
delante de los mejores cerebros del siglo XX”! Y consciente de esta
Omnisciencia de mi Dios mi alma se reía a grandes carcajadas. ¡El es
sencillamente un Dios Maravilloso!
Corrí a casa, cogí papel y lápiz y me puse a
dibujar lo que había visto. En efecto,
siendo la Luz el Manto de Hielos y habiendo creado “las estrellas para separar
la Luz de las Tinieblas” se ve que Dios creó la Tierra al otro lado de los
Cielos.
Si ya al ver la Luz me maravillé, al ver esta
Conclusión mi pensamiento alzó sus brazos, y saludé a mi Creador con la alegría
del Guerrero al que le ha sido dado ver su Victoria aun cuando no ha puesto su
pie en el campo de batalla, ¡y lo demás qué importa! ¿Se ha de asustar de las
fuerzas que ha de superar el que ha sido llamado a la Invencibilidad?
Pero como ya he dicho, yo tenía 21 años, y mi
conocimiento del Universo era elemental. De aquí que sin poder equivocarme en el Cuadro General las
líneas internas estuviesen abiertas a una definición constante, manteniéndose siempre el Marco del Génesis tal
cual.
Según los años fueron pasando y fui comiendo
los libros que Dios me puso sobre la mesa, mi definición de la Configuración de los Cielos, su lugar dentro de la
Región Local y la Relación de este Universum con el Cosmos, asi como la del
Cosmos con el Infinito y la Eternidad, las he ido desplegando en diferentes
Secciones de mi Astromanía.
La “Intro CSXXI” se mantiene firme en su
Fidelidad a la primera Configuración, y de aquí que sea necesaria una pequeña
redefinición de conceptos tomando como base el crecimiento de la Data que se ha
ido almacenando en mi memoria durante estos decenios.
Por ejemplo, hablando del Sustrato Ecosférico
Autónomo.
En un
primer momento adopté una Formación Pentacontinental de Partida en respuesta a
la Necesidad de la Constancia del Angulo de Rotación de la Tierra. Al presente,
sin necesidad de borrar esta primera
Configuración, se aplica la debida transformación en cuanto que la Retirada de los
Bloques de Hielo conllevaba un Calentamiento progresivo de la Biosfera, con el
consiguiente resultado de la Expansión del radio de la Litosfera, fuerza
geofísica en el origen del Movimiento de las Placas Tectónicas, cuyas Huellas
observamos sobre la Superficie del Globo y diera pie a una Teoría Geológica en
la que la relación entre el Ángulo de Rotación del Globo y el Movimiento de
masas continentales se conecta, dejándose en el aire los efectos no controlados
de una relación al azar entre la energía solar y el proceso de descongelación
de los Bloques de Hielo, hoy Casquetes
Polares, relación al azar que si en el siglo XX, cuando esta teoría se hizo, era
ajena a la relación de los Hielos con la Biosfera, hoy, delante de esta
relación en sus efectos globales, se hace imposible mantener una teoría que,
sin embargo, sigue siendo asumida por las universidades y se integra en la
formación intelectual de la juventud con la bendición de una Academia que, al
defender lo indefendible, se comporta como una secta y hace de su ideología,
sin pretenderlo pero actuando como tal, una lavadora de cerebros.
El Modelo que la Intro CSXXI conserva es la
formación Pentacontinental Embrionaria sobre un hemisferio, que dio lugar a un Radio geofísico de Partida:
abriéndose en el Tiempo a medida que la Retirada de los Bloques de Hielos fue
superando los Trópicos, poniendo en escena el Movimiento de Placas en el origen
de la Configuración Geográfica actual, a la que se ha llegado siguiendo el Calentamiento de la Litosfera a
través de las Eras geológicas.
En el apartado de la Sistemología Finística
de Aplicación asumí desde un primer momento que el Sistema Solar se comporta
como un sistema estelar binario donde la masa planetaria total hace de estrella
secundaria y sujeta el movimiento del Sistema a las correspondientes fuerzas de
interrelación entre dos astros girando sobre un centro gravitatorio común,
siendo durante el Alineamiento Planetario cuando las Fuerzas del astro
secundario operan. Y asumí este Modelo
Primario tomando los Cielos como un Doble Escudo Electrodinámico que le abre al
Sistema Solar una Ruta de vuelo dentro de un Círculo Policonstelacional,
transformándose el Alineamiento Planetario en Mecanismo de Control Remoto que
hace girar la Nave acorde a la acumulación de masa planetaria en uno u otro
hemisferio del Campo Solar. Mas con el
tiempo he observado que el Sol se mueve dentro de un Cúmulo Estelar, y que el
Movimiento Solar debe referirse al Movimiento de este Cúmulo, cuya existencia
viene determinada por la constancia de las distancias entre las estrellas del
Cúmulo Solar a lo largo de los Milenios pasados; bastan unos sencillos cálculos
para ver que así es, punto éste que a su tiempo Dios pondrá en la mesa de la
mano de quien en su Omnisciencia El haya dispuesto firmar la Ecuación de la
Sistemología Finística Aplicada.
La Transformación del Primer Modelo de la SFA
con el que trabajé se refiere a la necesidad de integrar toda la masa
planetaria en el cuerpo abstracto de la estrella secundaria cuya existencia
objetiva representan. Y pues que un sistema estelar compuesto se mueve en
relación al centro gravitatorio común, que es el que se desplaza y desde el que
se debe calcular la dirección general del sistema, la integración del sistema binario solar en
un Macrocampo Cumular propone un movimiento general determinado no por la
dirección del Sol sino por el Vector resultante de la suma de masas
electrodinámicas que componen el Cúmulo Estelar Solar. Y, en fin, en este caso,
la Ecuación de la SFA, ya pondrá sobre la mesa los números.
Respecto a la incongruencia que representa el
que la “CSXX” mantenga a capa y espada que las galaxias actúan a distancias
infinitas y sin embargo esta ley no reine a distancias de tres y cuatro años
luz de distancia, la que media entre el Sol y sus vecinos, es la consecuencia
natural de la entelequia suicida que impuso su esquizofrenia al Siglo XX y,
siguiendo la ley más básica de la Etología teleonómica, dirigió el curso de las
naciones hacia el abismo de las Grandes Guerras.
Hablando del Centro del Universo –
entendiendo siempre que yo llamo Universo a nuestra Via Láctea y entiendo por
Universum la Región Local – en un principio, como he dicho antes, me decanté
por un Modelo de Doble Escudo Gravitacional sujeto a un juego de Fuerzas Electrodinámicas actuando como Campos
Cristalinos Macrofísicos, de donde el Centro del Universo se ve como una Plancha
de Intersección compuesta por el juego de los Campos Electromagnéticos, y de
aquí que veamos los Cielos dividido en dos partes, lo que nuestros antiguos
llamaban cariñosamente “El Camino de Santiago” y nosotros “la Via Láctea”.
Ahora bien, es evidente que la Creación de un Edificio Astrofísico se
basa en un Modelo Autónomo donde Masa y Energía se mantienen constantes. Constancia de Masa Estelógica General
determinada por la Igualdad entre los Mapas Constelacionales trazados por las
diferentes civilizaciones durante los últimos Milenios. De manera que la
Igualdad suscrita en el Tiempo levanta en el Espacio la Necesidad de un Centro
Universal desde el que la Masa Estelógica se alimenta y gracias al cual
mantiene el Sistema Lácteo sus constantes astrofísicas. El Corazón del
Universo, en consecuencia, es una Fuente de Energía Gravitatoria que actúa como
un Océano desde el que ríos de energía – operando cual Sistema de Riego - se dispersan por toda la Geografía Celeste
manteniendo sus Constantes astrofísicas
en el Tiempo.
La identificación del Centro del Universo
como un agujero negro es una entelequia patológica derivada de la teoría para
la extinción de la especie humana que en su naturaleza íntima fue la Cosmología
del Siglo XX; la prueba más firme es que la fotografía astronómica en esa dirección
muestra una alta intensidad de brillo estelógico. Ahora bien, si donde se halla
la Fuente Gravitatoria del edifico Astrofísico Lácteo hubiese un agujero negro
¿cómo es que toda la materia no está cayendo hacia su horizonte? Inexplicabilidad que, por supuesto, puede
explicarse invocando una singularidad cosmológica atípica, irregular, y bla bla bla... comida para carne destinada
al matadero.
En el terreno de la Ciencia-Ficción
Cosmológica la identificación de los cuerpos del Universum con galaxias
irregulares es otra de ésas pastillas para la lavadora de cerebros que es la
“CSXX”, y cuyo problema más grave es que habiendo pasado todos los astrónomos
por la lavadora les es imposible a los hijos de la CSXX ver con los ojos de la
cara la naturaleza esquizoide de la teoría que mantienen con toda la fuerza de
una secta. En este aspecto la CSXX se parece mucho a aquélla Psicodelia
freudiana que implicaba la locura para curar al loco. ¡Loco y con Poder!, he
ahí un peligro : Precisamente el que la Ciencia del Siglo XX le supuso a una
Tierra que asistió indefensa al ataque nuclear contra su Biosfera de cientos de
megatones ... justamente por los hijos de la CSXX. Y tan ciegos están que
habiéndoles puesto el Hubble y sus gemelos la negación rotunda y total de los
famosos principios cosmológicos perfectos sobre los que la CSXX defendió su
Ideología Anticreacionista, los hijos de tal madre se mantienen en sus trece.
Idem hablando de la naturaleza de los Planetas. A pesar de las pruebas, y
contra las Demostraciones físicas, los herederos de la CSXX siguen manteniendo
que más allá de Marte los planetas son bolas de gases. Si esto no es de locos ,
¿la locura qué es?
La Alegría del Conocimiento de la Verdad, por
tanto, se enfrenta a la demencia de una Academia que aun conociendo que está
edificada sobre la mayor de las mentiras defiende su status en razón del
disfrute del Poder que le concede un sistema cosmológico cuyos efectos están
dentro de la esfera que se le aplicará al Delito contra la Humanidad cuando la
Verdad devenga la Fuente de la Paz Mundial.
Esta Introducción a la CSXXI dista mucho de
proceder a una definición final de cada parte que compone su Cuadro, pero el
Marco es inalterable y será dentro de sus horizontes que la CSXXI desterrará la
CSXX de las Universidades y los Institutos, en lo que que concierne a las
Ciencias de la Naturaleza.
Y, cerrando la cuestión del Cómo, esta
Introducción es una Puerta a la Ciencia de la Creación, que se mantiene abierta
para todo el que quiera ver entre y salga con toda la libertad de un hijo de
Dios y pueda proceda a cultivar este Campo de acuerdo a la Inteligencia que le
dé su, y mi, Dios.
Abriendo ahora la Cuestión del Porqué, es
decir, ¿por qué Dios creó un Edificio tan Inmenso para dar luz un único Mundo?,
la respuesta nos conduce a la Teología. La lectura de la Tercera Parte de la
Historia Divina es necesaria a la hora de saltar del Cómo al Porqué.
No voy, porque sería un absurdo, repetir lo
que ya está escrito en la Historia Divina, así que partiré de ella para ver la
Causa que condujo a Dios Padre a abrir un Campo Estelar de las dimensiones
colosales que vemos y le supusieron a la ciencia del XX un enigma. Nosotros,
libres para entrar y salir en el Misterio, sabemos que el Principio del Hombre
fue el efecto final de una Revolución en el seno del Cosmos, determinante de un
Curso en Ciencia de Creación, de un sitio, y de Ciencia de Dios, del otro. Y
pues que el Hombre aún no había sido creado se entiende que dicho Curso se
refiere a los hijos de Dios, “no de esta creación” - como diría nuestro buen
Pablo. Si por la primera, la Ciencia de la Creación, los hijos de Dios tenían
necesidad de ver con sus ojos los Principios Generales sore los que se basa el
Creador para la Edificación de Universos, por la segunda tenían necesidad de
ver la Unidad en la Divinidad del Padre y el Hijo, Unidad que había sido puesta
en Duda.
Asi pues, con estos dos principios en vista
Dios Padre procedió a extender la Plancha Gravitatoria sobre la que la Masa
estelógica, procedente de las regiones locales, se acumularía y daría Origen a
un Supercúmulo Globular tipo galaxia Irregular, donde la Plancha deviene la
Fuente Gravitatoria General. Cualquiera hubiera dicho que por las dimensiones
de la Via Láctea el Creador se disponía a sembrar la Semilla de la Vida a
destajo, haciendo emerger una serie de Civilizaciones por aqui y por allá.
Pero no, Dios se limitó a la Tierra, “el
Firmamento de los Cielos”.
Si la Clase sobre Ciencia de la Creación de Universos había sido asumida, la
Clase sobre Divinidad comenzó con la Creación de la Luz, en la que el Hijo de
Dios asumió la Acción, y alcanzó su Punto Culminante en el Cuarto Día, cuando
el Padre abrió la Omnisciencia del Hijo a la Omnipotencia Natural a Dios, y a
su Voz la Fuente de Energía del Universo experimentó la crecida de Densidad por
la que la Galaxia entera adquirió los nuevos Parámetros en el Origen de la
Reconfiguracion de los Cielos, Recongifuración que le diera Constitución de
Carta Constelacional de Vuelo, cuya Belleza, reflejada en la Bóveda del
Firmamento de los Cielos, gracias a Dios, tenemos la divina suerte de poder
contemplar, admirar y por lo que vemos exclamar “¡Dios Santo!”.
La Cuestión del porqué habiendo asumida la
Unidad Divina hubo lugar a Rebelión de una parte de los hijos de Dios contra el
Reino de Dios es otra Cuestión. En líneas generales, pues, la cantidad de
problemas que se desprende de esta Introducción es el hecho que hace,
precisamente, de este librito una Introducción a la Cosmología del Siglo XXI.
La Revolución Astronómica que se avecina está a las puertas. El modelo de
Cosmología con el que se ha jugado hasta el presente es un castillo en el aire,
que precisamente por serlo causó la admiración de las naciones del siglo XX; la
obstinación de los astrónomos de principios de este siglo en mantenerse ciegos
frente a la masa de data que la revolución radioastronómica ha puesto sobre la
mesa es un fenómeno atípico que, a pesar de su fuerza e imperio, está a punto
de hundirse en el abismo. Toda la mentira que las Ciencias de la Naturaleza se
fabricara para satisfacer la insatisfacción derivada de la negación de Dios a
abrirle a la Edad Moderna las puertas de su Creación, insatisfacción en la que
tenemos que justificar esa fábrica para ciegos que fuera la Cosmología del
Siglo XX, y porque no fue más que una mentira : está para ser barrida de la faz
del Siglo XXI. Una Nueva Generación de Sabios está dispuesta; frente a ellos
los Einsteines devendrán simples paletos todopoderizados por una irracionalidad
contundente especializada en ocultar lo evidente, a saber, la incapacidad del
ser humano para penetrar por sí solo en la Mente del Creador del Universo.