Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra
PRIMERA PARTE-HISTORIA DEL GENERO HUMANO
La creación del universo
AL PRINCIPIO CREO DIOS LOS CIELOS Y LA TIERRA. LA TIERRA ESTABA CONFUSA Y VACIA, Y LAS TINIEBLAS CUBRIAN LA HAZ DEL ABISMO, PERO EL ESPIRITU DE DIOS SE CERNIA SOBRE LA SUPERFICIE DE LAS AGUAS.
DIJO DIOS: HAYA LUZ, Y HUBO LUZ |
Introducción a la Cosmología del Siglo XXI
Saludos ---
Cristo Raul Y&S
Prologomeno
Yo tenía 21 años cuando ví la Luz. Y recuerdo que las emociones que experimenté fueron de diferentes naturaleza. Por un sitio estaba la emoción personal de haber vencido un reto, por el otro la gracia que me causó comprender la forma en que la omnisciencia divina supo mantener lejos de su Puerta a generaciones de genios mediante la negación de la Existencia de Dios a que se entregaron voluntariamente. Era muy sencillo, teniendo la Tierra en su estado original, desprovista de Biosfera, y reducida su Corteza a la de la superficie de la Luna - o a la de un planeta cualquiera - sólo había que someter esa Corteza a su Fusión, sublimar la Atmósfera Primigenia resultante y descongelar el Manto de Hielos obtenido. Consecuencia de la Descongelación del Manto de Hielos serían las aguas del Océano y la Atmósfera Prehistórica. Y a partir de ahí descenso de las aguas, elevación de las plataformas continentales y, finalmente, el Árbol de la especies. Y esta Secuencia Geohistórica ha estado delante de las narices de todo el mundo desde hace 3.500 años. Al principio los hombres no conocían la Ciencia, y después, cuando la conocieron, negaron a Dios, de esta manera alejándose de la Puerta del Génesis. Pero lo que estaba escrito fue escrito para ser dado a conocer a la Plenitud de las Naciones. Ahora bien, como los genios se entregaron al Ateísmo, alejando a todos los hombres de la Luz, y en las tinieblas de sus todopoderosas ciencias cerraron la vía hacia "el otro lado del túnel", Dios dispuso que encontrase la salida y diese con la Puerta de la Luz aquél a quien El le entregara las Llaves desde las entrañas de su madre. Y así se fue; y así ha sido. El creó el Universo, El creó al Hombre, a El le pertenece toda vida y todas las cosas, así que por Derecho de Creación tiene toda la Libertad para intervenir en el curso de la Historia Universal cuándo y cómo a El le parezca mejor y más conveniente. Cuando los sabios, pues, estudiaron la cuestión de la Libertad, se olvidaron que hay Alguien cuya Libertad no puede ser limitada por nada ni nadie y acorde a su Voluntad se mueve cuándo y cómo El quiere. San Pablo ya dejó claro que pedirle explicaciones a Dios sobre su acción en el Tiempo es de necios. Pero esto que pudiera parecer una respuesta algo dura se fundamenta en la Declaración de Identidad más hermosa jamás escrita: "Dios es Amor". Y en consecuencia el Cuándo y el Cómo de la Acción Divina en la Historia responde a un Bien Universal, que sólo a El le corresponde en cuanto nadie más que Dios puede mover el curso de un Mundo - como quien dice - moviendo un sencillo peón. Nadie se equivoque, pues, al leer este Libro. Yo no me invento nada. Yo mismo he leído lo que estaba escrito en el Génesis sobre la Creación del Universo, y acorde a lo que Dios me mostró y mi conocimiento me permite lo expongo a la Plenitud de las Naciones sin alterar jota ni i-griega. Quiero decir, este Libro es sólo una Introducción, y recoge una visión general, como se corresponde a quien no es experto en nada y se limita a fotografiar con los sentidos lo que con la ciencia de los especialistas no puede pintar. Y de aquí que habiendo dado Dios este paso es de creer que este Siglo ha de vivir la mayor revolución científica que hasta hoy haya tenido lugar. Y la mayor por dos razones. La primera, porque habiendo la Ciencia impuesto su negación de Dios a la Civilización, la lucha contra esta Negación imperante no ha de ser sencilla. Y la segunda razón, porque una vez derribado el Muro entre la Inteligencia Natural y la Sobrenatural, el campo que se le abrirá a las Ciencias es el que limita con la Omnisciencia Creadora, resultando de su aplicación a la Civilización una Victoria aplastante contra todos los Males que aquejan a nuestra Sociedad. Dios, habiendo puesto en movimiento su peón, ya no se retirará de la partida. En definitiva, lejos del autor de este Libro acomplejarse por ser el que es, y lejos del lector tomar lo que lee por algo más que una Introducción. Una Introducción es siempre una visión de conjunto, un fotograma general del escenario, un cuadro observado grosso modo, cuya descripción de los detalles se deja a los especialistas. Pero una Introducción es también una Llave que abre una Puerta y con su Luz inspira visiones de una Realidad, en este caso, la Creación del Universo. Y es teniendo este efecto en mente que según han ido pasando estos 30 años, aproximadamente, por inercia, es decir, por amor a la Verdad, he ido, como quien disfruta el primero de un paseo por un paisaje virgen, acumulando las piedras preciosas que he ido encontrando en mi camino, y las he ido conservando a fin de ponerlas todas juntas cuando la Hora de hacerlo llegase. De esta Respuesta Introductoria al Cómo Dios creó nuestro Universo surgen montones de preguntas sobre Estructuras Astrofísicas, Constituciones Sistemológicas, Dinámicas Intergravitatorias, Mecánica Geofísica... y otras que deberán respondernos aquéllos a quienes les toque hacerlo. Yo considero que mi trabajo ya está hecho y no puedo dar más de mí. Tengo que ser crítico en cuanto hombre con quienes abrieron el futuro de la Ciencia a la Negación de Dios, y a la vez, como hijo de Dios, establecer la Creación sobre el Principio que vais a leer. No soy perfecto, lo mismo que no soy sabio, y sería de mi parte ignorancia recurrir al absolutismo dialéctico típico de lavanderos de cerebro, aunque si me lo propusiera no me faltasen recursos basándome en la experiencia con semejantes individuos. Tampoco soy un desastre, ni un tonto, y por lógica tiendo a echar mano de la ciencia de los escritores para darle coherencia a planos generales en el seno de cuyos marcos se mueven detalles perceptibles, en tanto que se mueven, aunque de difícil interpretación; y he hecho lo que he podido para comprender las causas de su existencia, si bien, habiendome corregido a mí mismo muchas veces, es de creer que por aquí y por allá puedan darse incorrecciones interesantes. Ahora bien, en cuanto al panorama general, la Teoría Creacional Interna en el Libro explica perfectamente el Comportamiento de la Tierra y de los Cielos, tanto en el Espacio como en el Tiempo. La Fenomenología de Cambio Climático que estamos atravesando es incomprensible desde un Modelo Geohistórico no interrelacionado energéticamente con el Sistema al que pertenece la Tierra, pero desde el Modelo Creacional, donde el trasvase de energía entre las partes de un Sistema es el fundamento de su Estructura, la causa de este Cambio drástico por el que la Biosfera está pasando obedece al juego entre el Sol y la Tierra, de un sitio, desequilibrado pero no roto, por la Tecnología Espacial, y del otro a la cantidad de calor liberada, en forma de energía atómica, sobre la Biosfera en la segunda mitad del siglo XX. Otros factores entran, como la desintegración de un contante del campo gravitatorio terráqueo por la energía termonuclear liberada, abriendo la compuerta de trasvase de energía entre el Sol y la Tierra, y causando la aceleración de producción de calor por parte del Núcleo Geofísico, lo que se ve en el Calentamiento de la Litosfera; pero el punto importante es que una vez contando con el Modelo Real la explicación del Comportamiento de la Tierra se hace comprensible y, deviniendo explicable, podemos actuar sobre su curso describiendo su estado. Pero si este Modelo no se tiene, es imposible intervenir en el Curso de la Evolución del Cambio Biosférico, punto en el que nos encontramos al día corriente. De donde, por la imposibilidad, debe deducirse la falsedad del Modelo Geohistórico con el que trabaja nuestra Civilización a la hora de hacer algo contra lo que se ve, a saber, el Calentamiento de la Litosfera y la deriva de una acentuación Sismológico-Vulcanológica con efectos sobre la descongelación masiva de los techos nevados y las placas polares, y el consecuente alza en el 4º térmico de las profundidades oceánicas, que, rompiéndose, calentaría la placa superior de la Litosfera, originando un vulcanismo caótico en las profundidades oceánicas con efectos de invasion de costas, destrucción de ciudades y desaparición de todas las islas atolónicas. Si, como establece la Teoría Creacional Interna en la Introducción, la Temperatura de la Biosfera se ha basado en la constancia de las placas polares, y esta constancia, aunque en retirada, pero sujeta a un equilibrio, se ha basado en los sistemas de nieves perpetuas, una vez extinguidos estos focos termorrefrigeradores de las corrientes atmosféricas, la lógica progresión ascendente de su temperatura ha de provocar la definitiva descongelación de los casquetes polares, punto en el que estamos a este día corriente; y una vez roto este equilibrio serían las corrientes suboceánicas las que no teniendo un reciclaje térmico, comenzarían a elevarse, desapareciendo el 4º de la temperatura abisal. Desaparecida esta termorrefrigeración de las corrientes suboceánicas y dado que los habitats y sus temperaturas determinan el número y la naturaleza de las especies, en el momento en que la pérdida del 4º universal suboceánico se haga la consecuencia será la emigracion masiva de todas las especies en busca de un nuevo habitat, y al no hallarlo su muerte en la búsqueda; punto que estamos observando al dìa corriente, cuando ya empiezan a emerger especies abisales. Pero así como la emigración masiva de especies es síntoma de un cambio en la atmósfera, sea por agua o fuego, de la misma manera tenemos que determinar que la emigración masiva de especies abisales, cuando comience, será el signo visible de la pérdida final del 4º universal abisal y, consecuentemente, el inicio del repunte del vulcanismo suboceánico, lo que causaría la ruptura de las corrientes oceánicas, el levantamiento del nivel global de las aguas planetarias y el hundimiento de las islas atolónicas de superficie Si para practicar la cura médica primero hay que saber describir las causas de la enfermedad, predecir sus efectos malignos y aplicarle la correspondiente medida, mientras se niegue lo que es evidente, y siendo el Modelo Geológico con el que trabaja la Ciencia una Imagen Falsa de la Mecánica Geofísica, la Civilización seguirá encontrándose asistiendo al Fin de su Historia con los brazos cruzados. Incapaz de comprender qué está pasando, y no sabiendo qué es lo que está pasando, es imposible, por muy buenas que sean las intenciones, comenzar a intervenir en el curso de la evolución de unos efectos malignos que ya han comenzado a darse ante los ojos de toda las Naciones. Primero, pues, hay que quitarse la venda de los ojos, ver con los ojos de la cara la realidad y una vez ante el hecho abrir el movimiento, cuando aún estamos a tiempo. Materialmente programadas las Naciones por la Ciencia del Siglo XX para aceptar como verdadero un Modelo Falso del Universo y de la Tierra, la visión de estos Nuevos Cielos y de esta Nueva Tierra por lógica ha de resultaros un choque frontal. Pero tened en cuenta que jamás el esclavista dejó libre al esclavo sin más ni más. Y estando las cadenas en vuestra mente, y habiendo sido los sabios de la Academia los que la han forjado, vuestra Libertad, una vez la Llave en la mano, depende exclusivamente de vuestra voluntad; podeis permanecer encadenados siguiendo el proverbio "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer", o podeis hacer lo que yo hice el día que cogí la Llave, cruzé la Puerta y ví la Luz: saltar de alegría y reir. C.R. |