101.- Independientemente
de las ecuaciones que regulan la masa de los cuerpos astrofísicos sujetos a una
relación sistemológica, las energías en juego entre los cuerpos componentes de
un sistema estelógico tipo Solar, y la distancia que recorre un cuerpo planetario
durante su órbita, la secuencia de efectos que la Tierra experimentó durante su
trayectoria de aproximación al Sol repercutió en el recalentamiento de su
Núcleo, efecto del que procedió la serie de olas termonucleares en el origen
del estado termodinámico del Manto. El efecto derivado de la transformación del
Manto - algo que ya vimos hablando de la Creación del Anillo de Hielos - en una
masa de reacción termonuclear fue la fusión de la Litosfera Baja. (Por Baja
Litosfera se entiende la zona de contacto geofísico con el Manto Superior.
Recuérdese que la división del cuerpo de la Tierra en tres zonas principales,
con sus franjas de contacto intermedias, no es un simple capricho de la
naturaleza. La zona que se ha dado por llamar Núcleo Externo pertenece, dentro
de este Edificio, a la franja de contacto entre el Núcleo propiamente dicho y
el Manto. Teniendo en cuenta que el Núcleo es el cuerpo estelógico alrededor
del cual se forma un planeta, y por tanto es el Transformador de la Energía
Gravitatoria en calor, la física del Núcleo Externo se corresponde al estado de
la materia en el Manto Inferior, que sería la equivalente a la que tendría una
masa alrededor de un microastro con una temperatura baja, es decir, materia
comprimida en estado gasesoso, si bien este estado es impropio para cualificar
la física de la franja dentro de la cual oscila el Núcleo, ocasionando con su
pendulación - cual ya he dicho en otra parte - el achatamiento del Globo. Pero
volvamos al punto principal:) En otras circunstancias el calentamiento del
cuerpo del Manto Superior, o masa de reacción termonuclear, origen del
Vulcanismo Geológico Global, hubiera debido alcanzar al Anillo Litosférico
Superior o externo, pero el hecho de estar el Anillo Litosférico bajo la Capa
de Hielos, cuya Creación hemos visto al principio, mantuvo la estructura de la
Corteza Litosférica en estado sólido, si bien sujeta la Corteza Secundaria a la
física de la elevación de la temperatura dentro de una olla a presión.
102.- Es de comprender
que la temperatura, en el interior de aquella olla a presión en que Dios había
convertido el cuerpo geofísico, no podría seguir subiendo ilimitadamente.
(Nuestros geólogos determinaron la física de la Tierra partiendo de un Núcleo frío,
inactivo mecánicamente, y sólo vivo acorde a la reaccion termodinámica
dependiente de la presión gravitatoria, en este caso actuando como presión
sólida. Necesitaban un modelo virtual desde el que explicarse la constancia del
calor geofísico determinante de la actividad volcánica litosférica. El hecho de
que la radiografía por onda les dibujase en la mesa una estructura
termodinámica de menor a mayor, o sea, desde afuera hacia adentro, procedía a
darle la razón al modelo infantil del calor geonuclear por presión de la masa
que se habían prefijado en la cabeza; modelo pueril que a su vez se iba a la
cama con la hipótesis de origen de la materia estelógica desde una
concentración de polvo en el corazón de un campo gravitatorio a la deriva por
los mares estelares ... no corta el mar sin que vuela ... bla bla bla ... -El
lector excuse mi infinito cinismo - . Y haciendo el amor daban luz a una
Ecosfera por arte de magia regulada sobre unas Ecuaciones Perfectas que, claro,
contradiciendo el Origen desde el Azar, por lógica tenía que resultarles
sospechosa, y, en consecuencia, sin ninguna posibilidad de prosperar. Y
prefirieron seguir agarrándose al modelo infantil a seguir buscando un Modelo
Geofísico capaz de explicar el Equilibrio Termodinámico de la Biosfera. Cómo,
si embargo, un planeta sin generador de energía calorífica puede permanecer
caliente durante millones de años, tal que, cual lo demuestran los registros
fósiles, se puede hablar de un Ciclo Termodinámico Ecosférico, éste es un punto
que, una vez elevado a la categoría de dogma el Modelo Infantil de la Presión
Gravitatoria por Origen del Calor Geonuclear, y porque no tenía ninguna
hipótesis con la que sustituirla, prefirieron la ignorancia del que prefiere lo
malo que conoce a lo bueno por conocer. Y de aquí el desafío que una Teoría
donde el Núcleo de todo planeta deviene un cuerpo estelógico, Transformador de
la energía gravitatoria en calor, por tanto, abre en este Siglo Nuevo.
Decíamos, pues, que la liberación del calor geonuclear -a consecuencia de la
entrada de la Tierra en el Sistema Solar - que se estaba acumulando entre la
Corteza y el Manto, de no encontrar una salida, acabaría provocando una
explosión astronómica, lo que significaría la desintegración del cuerpo
geofísico. Es decir, y para centrar el tema: sin destruir la Litosfera Dios
tenía que proceder a romper aquella enorme barra de Hielo bajo cuya masa las
reacciones termonucleares que crecían en el cuerpo del Manto amenazaban con
reventar el Núcleo. La solución estaba en el tirón gravitatorio que el campo
magnético solar ejecutaría sobre el cuerpo geofísico al cruzar la Tierra - en
dirección a su órbita estacionaria - la franja de interacción entre los
respectivos campos eléctricos. (El origen de la cadena de reacciones
termonucleares que mantienen activo el Manto es un asunto a estudiar desde la
perspectiva de la Arquitectura Geofísica que estamos desarrollando. Por
ejemplo, cómo una serie en cadena de reacciones termonucleares puede extender
su frente de onda hasta la Litosfera y abrir vías de flotación por las que el
calor magmático es liberado. También este otro, la relación entre el Núcleo y
la forma de geoide irregular de la Corteza. Asunto éste que nos conduce a ver
la Pendulación del Núcleo dentro del Manto en cuanto origen del abultamiento de
la región ecuatorial. Y por consiguiente a introducir entre la zona externa del
Núcleo y la interna del Manto un anillo geofísico en estado cromosférico, sobre
cuya singularidad no voy a entrar ahora).
103.- Vimos –
recapitulando - que, lanzada la Tierra en dirección al Sol, nuestro planeta
cruzó la franja de interacción entre los campos eléctricos respectivos, lo que
provocó la reacción eléctrica natural entre dos campos del mismo signo. (La
misma ley operativa que configura las órbitas estacionarias de las partículas
alrededor de un núcleo atómico en función de los campos eléctricos es la ley
que debemos aplicar a la estructura del Sistema Solar. Aunque demasiado
sencillo para ser verdad, en breve demostraremos que la configuración planetaria
obedece a las leyes de la electrodinámica. La órbita de la Tierra es una
consecuencia natural. Y es curioso que habiendo notado la similitud entre la
estructura de un átomo y el Sistema Solar y la semejanza entre las fuerzas
intraatómicas y las fuerzas electromagnéticas sistemológicas, por obvia, y
porque se negaban creer que la Naturaleza y la Creación obedezcan a principios
tan lógicos, los científicos del Siglo XX se negaron a creer lo que tenían
delante de los ojos y, teniendo la respuesta delante de sus narices la
rechazaron por indigna de su genio, prefiriendo adentrarse en una Teoría de
Unificación de los campos electromagnéticos y Gravitatorios, que, sin embargo,
tiene su milagro diario en la estructura de la materia atómica. Pues si el
origen del calor geonuclear procede de la presión gravitatoria ¿cómo es posible
que esta misma presión no haya procedido a hundir toda la masa planetaria en el
cuerpo del Sol en los millones de siglos que lleva el Sistema en activo? Ellos
responden que la energía centrífuga, pero ignoran que un trabajo no se puede
ejecutar hasta el infinito, pero la constancia orbital lo contradice, de manera
que debiendo buscar una fuerza distinta, emprendieron la búsqueda de un campo
unificado, y en tanto que hablaban de fuerzas electromagnéticas lo hacían
eliminando la componente eléctrica del campo magnético. ¡Unos sabios en toda la
regla! Entonces: Dirigida la trayectoria terrestre hacia su órbita
estacionaria, por efecto de la repulsión eléctrica entre campos del mismo
signo, en términos de trabajo podemos comparar este efecto al de una fuerza
centrífuga acelerada. De hecho, sujeta a este efecto, de no haber frenado el
campo magnético las consecuencias: la Tierra, arrastrada por la tempestad
eléctrica, hubiera sido disparada contra la órbita de Marte, por ejemplo. El
tirón gravitatorio que el enganche entre los campos magnéticos respectivos
produjo, cuando la Tierra cruzó la franja eléctrica que le correspondía en el
Sistema, fue el freno que la estacionó en su órbita. Este tirón repercutió en
la Baja Litosfera arrancando del Manto Superior los pies de las grandes
cordilleras. Con esta acción de levantamiento de las raíces de las grandes
cordilleras: La acción del martillo contra la barra de hielos bajo cuyo Anillo
se encontraba la Litosfera, ya estaba hecha. Reproducir esta acción sismológica
global sería abrir una puerta en el tiempo y atreverse a permanecer firmes
sobre un terremoto con epicentro en el Núcleo y cuyo radio de extensión
universal hace bailar bajo nuestros pies, plantados sobre el Anillo de Hielos,
el cuerpo entero de la Corteza terrestre. (Los sabios del Siglo XX hallaron,
ciertamente, pruebas de una Retirada de los Hielos, lo que jamás se atrevieron
a soñar es que el cuerpo de Hielos que se retiró, una vez al principio, cubrió
la esfericidad entera del Planeta ¡Cómo se las arregló su Creador para partir
aquella Barra de Hielos es el punto que se ha tratado en esta sección, sobre el
que hay un mundo por decir, y tratando de cuya Mecánica, Origen de la Orografía
Ecosférica, tendremos tiempo de emplearnos, a todos los niveles, en el
transcurso de este Siglo XXI). Resquebrajado de esta manera el Manto de Hielo
que Dios llamara "la Luz" el calor acumulado en el cuerpo geofísico
interno encontró la espita por la que liberarse: en forma de gases y lavas,
obteniendo Dios de este efecto la transformación del hielo en agua. Esta es la
secuencia en el origen del Agua y del Aire. Pero recordemos cómo reaccionó el
Manto de Hielo al acercamiento de la Tierra al Sol.