104.- Hay dos formas de
hacer las cosas. Una es dejar que la ley del tiempo actúe y la otra acelerar el
desarrollo de una acción mediante los medios al alcance. Sujeto a la ley del
tiempo el Manto de Hielo hubiera respondido a la energía solar derritiéndose,
se hubiera partido en dos y con el tiempo las dos barras de hielo se hubieran
ido retirando hacia los casquetes polares. Las aguas del primer gran océano se
habrían evaporado. Lenta pero sin pausa el océano se habría dividido para
multiplicarse; de los océanos hubieran salido los mares... Pero Dios conocía
una forma más rápida de desarrollar este proceso global. ¿Por qué derretir a
baja temperatura el manto de Hielo cuando podría provocar mediante la
integración por la ruta boreal el efecto del hierro al rojo vivo contra una
barra de hielo?
105.- A este efecto lo
llamamos Sublimación del hielo. El efecto inmediato del encuentro Tierra-Sol en
las condiciones expuestas determinó la sublimación acelerada del Manto de
Hielo. La energía solar hizo de hierro al rojo vivo aplicado directamente a la piel
del Manto. Sublimación que determinó la ruptura del Manto en dos grandes
bloques y el nacimiento de la Atmósfera Biosférica. (Cuando digo “condiciones
expuestas” me refiero a la parábola de acceso, que determinó que la Tierra se
encontrase durante un tiempo a una distancia menor a la que le es natural a su
órbita estacionaria).