53.-
Dios aplicó al sistema geofísico la primera
de entre las leyes que rigen el comportamiento del Universo:
la transformación de la energía gravitatoria
en luz y calor. Siendo esta primera ley el principio general
sobre el que Dios ha construido la Arquitectura de los
Cielos, es gracias a su manifestación en el espacio
local que la geometría de nuestro Universo se mantiene
constante en el tiempo. Ya sé que es un poco precipitado
declarar algo tan fuerte, pero según vayamos avanzando
la imagen que quieren transmitir a nuestra inteligencia
los resultados expuestos se irá abriendo hasta
desplegar en colores la magnitud de su belleza.
54.-
Esto sentado, la aplicación al sistema geofísico
de la ley primera entre el grupo que rige la Física
de los Cielos nos lleva a interesarnos por las reacciones
que cuerpos estelares con propiedades diversas ponen en
acción ante un mismo factor externo, como pudiera
ser la entrada en tromba en el interior de su sistema
de una corriente de energía, tipo cuerda gravitatoria
intergaláctica que según cruza los abismos
arrastra todo la materia suelta que se encuentra por su
camino. Por ejemplo.
55.-
Las explicaciones a las que podamos llegar tendrán
siempre en este Acontecimiento Histórico -multiplicación
de la densidad gravitatoria del campo terrestre- su punto
de partida. Sus derivaciones son las que nos llevan a
formular la relación entre la energía universal
y la materia astrofísica dentro del cuadro de la
producción de luz y calor, las dos consecuencias
visibles más directas que llegan a nuestros sentidos.
Cuando hablo de producción de luz se entiende todo
el espectro de la radiación estelógica en
la raiz de la energía cósmica. La importancia
de esta relación energía gravitatoria-materia
estelógica se descubrirá en los capítulos
que siguen. Al presente me ceñiré a los
hechos, tomando siempre la Multiplicación de la
densidad original del campo gravitatorio como la plataforma
de arranque de esta Nueva Cosmología.
56.-
Hemos observado (y se ha hecho porque se ha inferido de
los efectos finales su causa primera) que al doblar la
densidad cúbica astrofísica, es decir, la
cantidad de energía presente en un campo gravitatorio,
en este caso en el de un planeta, y más específicamente
el de la Tierra, la producción de calor del transformador
astrofísico se multiplica por dicho múltiplo.
Si estuviésemos hablando de un transformador estelógico
la primera consecuencia visible se manifestaría
en la intensidad de la luz producida. En el caso que nuestro
Creador nos presenta el calor es la consecuencia directa
en función de la naturaleza del transformador sobre
el que trabajó. (La gama de transformadores cósmicos
está fuera de nuestra imaginación. Dentro
del horizonte que se abre delante de nosotros es de suponer
que esta gama comprende fuentes de rayos gamma, rayos
X y rayos de naturaleza indefinible para nuestro corto
alcance del conocimiento del Cosmos. Y en fin, ¡cómo
atreverse a ponerle vallas a lo que no tiene fin!).
57.-
Las preguntas son: ¿Qué pasaría si
en lugar de controlar Dios el proceso de transformación
de la energía de un sistema astrofísico
en luz y calor nos hallásemos en las fronteras
de los Cielos y, por cualquier causa externa, un sistema
estelar binario o múltiple sufriera una multiplicación
fuera de control de la densidad de su campo gravitatorio?
Y a la inversa, ¿qué pasaría si la
velocidad de transformación del campo gravitatorio
en luz o en cualquier otro tipo de radiofuente superase
el ritmo de trasvase de energía de un sistema a
otro? ¿No tendríamos que empezar a corregir
nuestras hipótesis sobre el origen de las Novas
y supernovas?
58.-
Aquí va otra: Las fluctuaciones de intensidad de
la luz de las estrellas y las variaciones en sus periodos
y ciclos orbitales ¿no son una llamada a nuestra
inteligencia con la intención de abrirnos la mente
a la identificación del universo como un océano
de energía sobre cuyas Aguas flota la materia?
¿No es maravillosamente curioso que hablando sobre
sí mismo y recordando aquéllos días
nos lo contara Dios diciendo: “que
se cernía sobre la superficie de las Aguas”?.
A mí personalmente no me cabe ninguna duda sobre
la identificación del campo gravitatorio universal
con un océano de energía donde tienen lugar
corrientes que operan como canales de trasvase de la gravedad
de unas zonas a otras, manteniendo Dios mediante este
sistema de irrigación la Geometría de su
Creación en perfecto estado de equilibrio. Pero
la cuestión que he propuesto anteriormente tiene
que ver con la relación de nuestro universo-galaxia
con el cosmos exterior, con el reino de las galaxias.
La pregunta era qué pasa cuando una corriente extralocal
irrumpe en tromba en el perímetro de nuestros Cielos
y desequilibra una zona, bien por la multiplicación
de la suma total de energía presente como por la
aceleración instantánea de las revoluciones
de trabajo de la materia astrofísica.
59.-
Mediante esta reseña la idea es recuperar el efecto
de rotación acelerada que la Tierra experimentó
al multiplicar Dios la densidad de su campo gravitatorio,
efecto del que extraemos nosotros una ley de regularidad
directa entre el proceso de producción y la velocidad
de rotación del transformador astrofísico.
La idea nos conduce a ver que llevada una estrella a una
rotación acelerada instantánea el efecto
debe darnos por secuencia la creación de una Nova,
o de una Supernova si el cuerpo afectado por la multiplicación
instantánea de sus revoluciones de trabajo es un
sistema múltiple. También en su momento
nos entretendremos radiografiando este proceso de producción
de novas y supernovas.
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