A decir verdad esta Sección procede del Libro de las Introducciones a la Biblia. Allí es donde primero le di forma. No porque la Creación del Arbol de la Vida sea independiente de la Creacion del Universo; lo hice por simple inercia. Su sitio era éste, la CSXXI. Y así he acabado haciéndolo. Obviamente la inercia a la que me refiero tiene que ver con la imposible alienación espíritu-materia que la Creación de la Vida presupone, establece y enmarca en el contecto de la Historia de la Creación. El método materialista es un engendro dialéctico cuyo principio revolucionario tiene su origen en la necesidad histórica pero que superada la fase de asentamiento hubiera debido someter su discurso a la crítica propia. Cosa que no se hizo y dio pie a que el feto del totalitarismo nazi (comunisto-fascista) engordase y, reventando, inundase de sangre la faz del siglo XX. No es la Evolución en tanto que proceso creador sino la mecánica ideológica el verdadero delito contra la Igualdad del Ser, dividiendo la Raza Humana en dos, levantando en su seno nuclear duro un proceso esquizoide violento, la fase de crecimiento en la que nuestro Siglo debe ver el origen etiológico de la patología de las naciones modernas. No puede haber dos razas dentro de una misma Raza y a la vez existir un Derecho Universal de Igualdad entre esas dos Razas, la del Fuerte y la del Débil. El Derecho es Universal, su Valor es Inviolable, está sustentado en la Naturaleza y establece que dicho Discurso Dialéctico del evolucionismo materialista es una Apología del Terrorismo, a todos los niveles. Y esto sin tocar, en ningún momento, el Valor del Discurso de la Evolución en cuanto Ciencia.
En las entrañas de dicho Discurso hay que separar Ciencia e Ideología. Obviando que Darwin nació en un mundo sujeto al imperialismo, en cuya trama el discurso del Fuerte le venía al dedo como evangelio de justificación a la Política Imperial Británica, y porque Darwin jamás puso en duda el valor del Imperialismo como máquina de Dominio, la integración "del Fuerte" un valor natural, esta ideología imperialista del propio científico fue superior a la objetividad de su intelecto, sucumbiendo a su imperio sin ser consciente de su delito, - lo que llamamos Fascismo no entra en la mente de las naciones sino en el Siglo XX-. Y porque Darwin no podía comprender el Valor de la carta de los Derechos Humanos, contra la que el Imperio Británico se alzó desde su mismo Nacimiento, el núcleo patológico en el que el virus del terror imperial como máquina de dominio natural entró en juego en su discurso fue el arma del delito que hizo del Evolucionismo la ideología del Terror que Stalin e Hitler, hiciendo de la Selección Natural su evangelio, invocaron como Derecho Natural a la Victoria para sus ejércitos.
Que aún campee libre por el cuerpo de las naciones este Virus provoca una tremenda y silenciosa apertura al desastre en las capas donde su tejido se alimenta y se transmuta a fin de permanecer activo. Quiero decir, la plataforma de salida desde la que voy a enfocar esta Sección diferencia, en lo absoluto y en lo concreto: Evolución, en tanto que Dinámica Objetiva del Proceso de Creación de la Vida, y Selección Natural, en tanto que Mecánica Subjetiva acorde a cuya maleabilidad individual la Dinámica Objetiva pierde su valor y deviene exclusiva de la mente que la piensa, proceso patológico que fue superior a Darwin y su escuela y condujo su desarrollo por los raíles del delito contra la Humanidad, en cuyo caldo de cultivo fueron engendrados los Gogs y Magogs del Siglo XX.
Tengamos en cuenta que adoptada la Selección Natural como Eje Ideológico de la Civilización, y porque determina su Futuro en función de la Necesidad de Aplastamiento de la clase dominada, esta Ideología darwinista establece que La Carta de los Derechos Humanos es un Delito contra la Ideología del evolucionismo materialista de la ciencia, en virtud de cuyos Mandatos se le priva al Fuerte de su Derecho Natural a matar en base a la superioridad de su raza, y establece como un acto criminal la Defensa a la Vida del Débil, al que priva de su derecho a la Defensa Propia en razón de la estructura genética de su clase, contra cuyo determinio "natural" invoca la Carta de los Derechos Humanos, con la que causa en el Futuro de la Humanidad un terremoto de consecuencias desastrosas al violar con su Igualdad de Nacimiento la Sagrada Ley del Materialismo darwinista de las dos Razas. La elección, como se ve, es cosa de cada cual y las maneras que la Política tiene de ocultar su Programa Fascistoideo en ideologías de progreso engaña sólo a los bobos, respecto a los cuales no creo contar con ninguno como lector a estas alturas de desarrollo de la CSXXI.
Definamos pues la Evolución como proceso constante, en crecimiento continuo, en el que los terremotos y las mutaciones no existen; sino que como un árbol parte de una semilla insignificante y sin embargo extiende sus copa más allá de donde alcanza el brazo humano y sus ramas superan la cuenta a ojo de su multiplicación, proceso que se sucede desde la semilla, en la que se contiene el germen de todo el árbol, y su fruto, así el Arbol de la Vida - despectivamente llamado "árbol de las especies" por la mentalidad materialista que pretendiera y consiguiera reducir lo humano a lo bestial - parte de un Germen en cuyo Núcleo Genético figura el conjunto de las fases completas que ha de conducir la Semilla al Fruto al que tiende su Existencia: la Vida Inteligente.
Este Movimiento Natural lo despreciaron los ideólogos del Materialismo, anterior al propio Darwin - no se olvide esto al tratar el tema de las causas que condujeron a Darwin a legitimar el Homicidio en masa y la Esclavitud naturales al Imperialismo - aterrorizados ante el hecho de tener que incluir en su Discurso el elemento Teleológico, palabra maldita, propia de los Teólogos. Ahora bien, la dementia en el origen de tal terror no exige más cura que mirar alrededor y ver cómo todo, en lo individual como en lo universal, parte de una entidad en la que, tomada en sí, es imposible adivinar el Ser. ¿Quién sin conocer lo que es una nuez al encontrase una en el suelo podría jurar que en esa cosa tan diminuta bulle uno de los árboles más grandes de la huerta mediterránea? ¡Quién hubiera dicho, viendo al Antropos, que de aquel "Gran Mono Desnudo" fueran a salir aquéllas mujeres cuya belleza pudo más que la Virtud y la propia Ley de Prohibición de Cruce entre las Razas de diferentes Mundos que el Creador estableciera desde el Principio? Luego no es la Evolución desde un Germen Genético, cuyo Desarrollo en un Arbol tiene por Fin de su Existencia el Nacimiento de la Vida Inteligente, sino la Mecánica Subjetiva que el Imperialismo introdujo en el Pensamiento Científico del Siglo de Darwin a fin de legitimar su Existencia Homicida en la propia Ley Natural, el punto de rechazo sin fisuras ni concesiones contra el que se mueve las manos que firman esta CSXXI, y este Siglo, en su Plenitud, siguiendo la Lógica de la Historia Universal, rechazará como Legado. La Selección Natural ya tuvo sus herederos y enloquecidos por el Discurso del Imperio se lanzaron a la conquista del planeta sin detenerse en las decenas de millones sobre las que habrían de hacer sus caminos al encuentro de la batalla Final entre ambos monstruos darwinistas. ¿Qué fueron el Comunismo Soviétivo y el Nazismo Fascista Internacional más que los hijos putativos de la Ciencia del Siglo XIX?
La Dinámica Objetiva que el Germen Genético de la Vida en la Tierra, siguiendo el Método de la CSXXI, extenderé hará su camino sobre las líneas que Dios trazó en su Libro. Y que podemos resumir diciendo que: En verdad Dios formó al Hombre del Barro... en efecto, del Barro bajo las aguas del Océano. Pero desde ese Barro al Hombre hubo un Arbol, las fases de cuyo crecimiento vamos a seguir en los próximos capítulos, y cuyas etapas principales, partiendo siempre del Núcleo Genético desarrollado bajo las Aguas, fueron las siguientes:
1- Creación del reino de las plantas bajo las aguas;
2- Adaptación de la fibra vegetal al medio terrestre y colonización de las tierras por el Bosque Prehistórico;
3- Creación de todas las especies madres de los Mamíferos, Anfibios, Reptiles e Insectos en el seno de las Aguas;
4- Salto de las generaciones finales de esta primera etapa evolutiva de la vida del agua al aire y del agua a tierra, entrando en la Era de los Dinosaurios;
5- Transformación química de la atmósfera por fotosíntesis, provocando la Oxigenación de la Biosfera la Desaparición de los Dinosaurios y la entrada de la Era de los mamíferos;
6- Adaptación del Antropos a la Nueva Biosfera y su Dominio del Valle en el seno de las especies de acompañamiento que le siguieron desde el Bosque al Valle y llegaron al término de su camino, escribiendo la que llamamos la Era Paleolítica;
y 7 - El Antropos evoluciona hacia el Homo Sapiens y entra en la Era Neolítica.
El resto está escrito, y volveremos al término de esta Sección al lugar de donde vino, al Libro de las Introducciones a la Biblia, a fin de unificar, de una vez y para siempre, la Ciencia con la Historia al pie del cruce de caminos donde el Homo Sapiens comenzó su andadura hacia el Paraíso, en Mesopotamia. Todo a su tiempo pues.
