A S T R O M A N I A
D
E Y A V E

 

Messier 19. Dios, el Ser, la Lógica y la Ciencia

SH2-10, El corazón del Universo

Al Principio creó Dios los Cielos y la Tierra. La Tierra estaba confusa y vacía, y las Tinieblas cubrían la haz del abismo, pero el espíritu de Dios se cernía sobre la superficie de las Aguas.

Dijo Dios: “Haya Luz,” y hubo Luz

 

Los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra.-Introducción de Cristo Raúl a la Cosmología del Siglo XXI

El Futuro de la Astronomía

I

La Creación de un Universo desde una Ingeniería Astrofísica que plantee un Edificio Policontelacional para subsistir en el Tiempo debe partir de un Centro Físico de Producción de Energía que cumpla la Función Mecánica de Mantenimiento de los Parámetros Naturales a la Materia Estelógica en el Espacio Celeste. Cualquier planteamiento para la Creación de un Edificio Astrofísico que no cuente con una Fuente de Energía Central, haciendo las veces de Océano Gravitatorio desde el que surjan los Ríos de Abastecimiento Policonstelacional, será, por inercia, un Edificio expuesto a su destrucción final por consumo de la energía original.

Luego si quisiéramos abrir el Espacio a un Edificio Material cuya existencia se mantenga en el Tiempo, rompiendo la Inercia Natural de todo Cuerpo a su desintegración por pérdida de energía interna, la primera Necesidad a satisfacer será la Creación de esta Fuente de Abastecimiento Gravitatorio, que cumpla la Ley de la Existencia ad eternum. Una vez que la tengamos y nos sirvamos de ella como de Plancha sobre la que levantar el Edificio, todos los parámetros termodinámicos internos se mantendrán constantes en el tiempo.

Si nosotros observamos de nuevo los Cielos de la Via Láctea desde la CSXXI veremos que existe un Centro Gravitatorio Universal, confundido por nuestros Astrónomos con un "agujero negro", Fuente de la que se nutren todas las Constelaciones para mantener sus relaciones electrodinámicas y sus constantes termodinámicas iguales a sí mismas en el Espacio y el Tiempo.

Observemos -puntuando ya la crítica al Modelo CSXX- que de aplicársele a nuestro Universo Lácteo la Configuración Prototípica Galáctica , y precisamente desde esta aplicación, la constancia de la Carta de Navegación del Firmamento desde los Sumerios a nuestros días sería un imposible matemático, puesto que moviéndose las infinitas partes de una esfera a distintas velocidades en relación a un centro geométrico común: durante los seis mil años que han pasado desde los primeros registros de las constelaciones y estrellas del firmamento a nuestros tiempos, toda la configuración astrológica celeste hubiera debido cambiarse, siendo el firmamento constelacional de hoy irreconocible para el de los sumerios.

Sabemos positivamente que esto no es así.

Así que o las velocidades a las que se desplazan las estrellas son el producto de un cálculo erróneo, o el modelo donde se produce ese movimiento es falso. Una de las dos cosas. Pero pretender lo que la Astronomía del siglo XX, que los Cielos giran sobre un Centro Común y a la vez -tomando como correctas las velocidades individuaizadas de los sistemas estelares componentes- y mantener la Configuración Constelacional del Firmamento Lácteo durante un periodo de seis mil años, esto es una paradoja que se resuelve dando por falso o bien el modelo galáctico oficial o bien el método de cálculo de las velocidades, entendiendo que ambos no pueden existir sin provocar en la Ciencia un" agujero negro".

Ahora bien, si algún astrónomo puede demostrar que dos cuerpos que se desplazan a velocidad idéntica o parecida, pero a distintas distancias respecto a un mismo centro geométrico, pueden localizarse en el mismo punto de referencia dentro del Firmamento, y esto variando entre las medidas computadas para los distintos cuerpos en movimiento un espacio de tiempo igual a seis mil años, en este caso tendremos que mantener como reales las dos partes de la paradoja.

Siendo imposible sin embargo la resolución de la paradoja en la que cayó las Astronomía del Siglo XX bajo el imperio de la Cosmología del Materialismo Científico, la situación actual que vive el Mundo es de Dictadura de Pensamiento.

Y en caso de intento de resolución de la paradoja invencible, dada la imposibilidad de concierto entre la Observación Astrológica y el Análisis Astronómico, queriendo echar abajo la discrepancia en función de la individualización de las velocidades estelógicas, esas velocidades singulares tendrían que seguir una ley exacta de duplicación de la velocidad por el incremento de distancia al centro universal desde el que se mueve todo el cuerpo galáctico. En este caso la Astronomía tendría que demostrar que existe una ley universal por la que la velocidad de los sistemas se multiplica por la distancia, de manera que a diez veces la distancia cien veces la velocidad, o la que se correspondiera, salvando mediante esta ley la continuidad de la Carta de Navegación Astronómica. Esta Carta ha estado en uso desde que los hombres aprendieron la Navegación; desde entonces no se conoce ni una sola perturbación en el Modelo.

La idea de basar esta Continuidad en las diferencias de velocidades estelógicas cae, antes de empezar siquiera a respirar, en el cubo de la basura. Máxime cuando la Cartografía de Navegación Astronómica de la que se sirvieron los Marinos desde los Sumerios Primitivos a nuestros Colones Modernos es un Dibujo Artístico cuya composición es el desarrollo supremo de una Ingeniería Astrofísica Óptica jugando con puntos de distintos tamaños entre ellos aparentando una unidad artificial al observador en la distancia remota.

Si nosotros resolvemos las diferencias -incluso de milenios de años luz- entre las partes de un Icono Constelacional y le aplicamos la Invencibilidad antes expuesta, tenemos que concluir diciendo que la Astronomía del Siglo XX, o bien con tal de desterrar a Dios del Universo no dudaron en desplazar la Realidad por la Fantasía o bien los Astrónomos del XX, sobrepasados ppr los acontecimientos: Guerras Mundiales, Revoluciones Marxistas, Revoluciones Tecnológicas, Carreras Armamentística y Espacial, Crisis de Humanidad y recursos, absorvidos por estas mareas los Astrónomos perdieron el Norte y se dedicaron a hacer el tonto, porque hasta un tonto puede ver que un Movimiento Galáctico Unidireccional es incompatible con el Firmamento Real, que de por sí tiende a rechazar la ley de Multiplicación de la Velocidad en razón de la Distancia al Centro Lácteo. Bastaría conjugar un par de astros de un mismo sistema astrológico para enviar al traste el Modelo de nuestro Universo Lácteo a imagen y semejanza de una Galaxia Cósmica cualquiera. Unas tablas estelógicas valdrían para probar la incoherencia matemática del Modelo de Movimiento Unidireccional Lácteo atribuido a todos los sistemas de nuestro universo. Si Sirio se desplaza a una velocidad aparente de 26.oook/h y está a una escasa decena de años luz, siguiendo esta ley astronómica de una dirección universal ¿a qué velocidad tendría que desplazarse una estrella diez mil años más allá a fin de mantener constante su presencia en el Firmamento al lado de Sirio en el transcurso de seis mil años?

Es cosa de Astrónomos

Y, con todo, el problema existe: La Carta de Navegación Astronómica escrita en los genes de las Aves, por ejemplo, no ha cambiado en seis mil años. La Astronomía Moderna ha pasado por alto el Verdadero Valor de las Cartas Astronómicas de los Babilonios. En esas Cartas el Firmamento muestra el mismo aspecto que muestra en nuestros días. Y han pasado, con todo, algunos milenios, cuatro lo menos, cinco lo suyo. Y que antes de la Era Posdiluviana la Humanidad ya conocía la Navegación, y por tanto conocía las Constelaciones y su Valor como Carta de Movimiento sobre las aguas lo prueban los propios documentos.

En consecuencia: el Movimiento referido a un Centro Universal Local y la computación de su Composición Estelógica desde un Punto igual a sí mismo en el Tiempo dice que sería imposible la Constancia de dicha Carta de Navegación Constelacional si realmente el Modelo Galáctico adoptado por la Astronomía del XX fuese el Correcto. Pero la Constancia existe, y las Matemáticas existen, y el Modelo Matemático de nuestros Cielos se aviene con esta Constancia y reniega del Movimiento Totalitario, Absolutista y Unidireccional impuesto por el Padrino de los Telescopios a las Universidades del mundo entero.

También digamos en descargo de la Astronomía que al salir de aquellas tinieblas de Guerras Mundiales, Revoluciones Marxistas y Crisis Internacionales la Astronomía se encontró al servicio de las Nueves Redes de Espionaje en órbita y Control de todo el Sistema de Satélites, respecto al cual los Observatorios Astronómicos son lo que la torre de control a un aeropuerto. Y una vez ya enredada en la maraña de la Edad Atómica y no pudiendo por sí misma regresar a su Verdadero Objeto, el Estudio del Universo, y, en definitiva, para ocultar estos hechos, se sacaron de la manga el conejo de la Foto Astronómivca del Día. ¿Qué más propio de un astrónomo que el estudio del Universo para la Creación de una Cartografía Exacta para el Vuelo Interestelar? Se limitan si embargio los astrónomos a hacer magia potagia con sus pinceles ofimáticos, alucinando con sus fantasmas cósmicos la inteligencia de las nuevas generaciones, a las que como a los chiquillos se les calla con una piruleta a los estudiantes se les ciega con impresionantes dibujos de galaxias al filo del cosmos, y planetas que no existen pero que un buen profesional del Photoshop se inventa en un rato.

II

Si las Velocidades de los sistemas estelares son correctas y las distancias de los mismos al Centro Común igualmente, cualquier Físico puede demostrar, usando Cálculo de Vectores Cinéticos que seis mil años, partiendo de estos dos parámetros,Velocidad y Distancia con Centro de Referencia Universal, y siguiendo el Movimiento de Puntos sobre un Cuerpo Esférico, el Firmamento hubiera debido cambiar su Carta de Navegación más de una vez por Milenio, siendo la Constancia observada por la Historia un sin sentido. Lo cual, como se comprenderá, es absurdo, y da por absurdo, por contra, el Modelo Dinámico sobre la Constitución de la Vía Láctea que hemos heredado de la Astronomía del Siglo XX bajo la Influencia de la Cosmología del Materialismo Científico del XIX.

Regresando a nuestro Edificio en construcción, y una vez que hemos superado el principal Problema -entendiendo siempre que Dios pone la Energía Original de la que se sirven todos los sistemas particulares del Universo para mantener sus constantes estelógicas en equilibrio- a simple ojo, hablando sobre lo que está hecho y nos toca de lleno, diríamos que Nuestros Cielos se basan en dos grandes Escudos Electrodinámicos girando sobre sí mismos en razón de la Ley Universal de Atracción a distancia, por fuerza magnética, y Repulsión a proximidad en función de la fuerza eléctrica.

Un movimiento en sentido contrario de dos Escudos Electrodinámicos determinaría la apariencia de un Movimiento Global Único y Establecería la Carta de Navegación del Firmamento igual a sí misma en el Espacio y el Tiempo. Es más, resuelta la estructura desde un Punto Central en el que estos dos Conos Invertidos verjen, la Rotación de las partes de ambos Escudos dibujará en el Tiempo sobre el Escudo Opuesto una misma Figura, como puede demostrarlo cualquier Pintor con sentido de la Perspectiva Dinámica Tridimensional y sujetar con Números Cualquier Físico Clásico.

El caso es que, siguiendo a Newton, la Gravedad es una energía que penetrando todos los cuerpos: los sobrepasa, de donde se ve que quien gira en lo universal es el Campo Gravitatorio Celeste, que, conteniendo la materia en su área, le sirve de combustible, y habiendo hallado en su interior su estado natural los sistemas se mueven acorde a sus propias leyes, determinando su futuro en el tiempo el valor absoluto del Campo y en el espacio la Relación de este Campo con el Cosmos.

Y como ya hemos dicho que el Movimiento Unidireccional Lácteo es una entelequia - por emplear un término sublime - y partiendo de la Constancia de las Cartas de Navegación Constelacionales podemos afirmar que los Cielos no sólo no giran sobre sí mismos en lo absoluto sino que el movimiento general se aviene a la estructura de las regiones que componen el Edificio Celeste. Aún más, una lectura fotoestelógica pone sobre la mesa el mismo fenómeno que escribe en la pared el fenómeno del Sol observado desde un punto fijo durante todo el año.

Este analema del SOl se repite en multitud de ocasiones sobre las planchas astronómicas que observamos en los Catálogos de sistemas estelares abiertos. La causa es la existencia de un giro sobre sus trayectorias de los sistemas estelógicos múltiples, provocando el disparo de luz desde distintos puntos de su recorrido, que, por razones de variación de velocidad durante el recorrido de la luz desde el foco al objetivo causan el impacto al unísono sobre la plancha, creando estrellas fantasmas que se repiten debido a la constancia de las trayectorias de los sistemas múltiples dentro de sus regiones de emplazamiento, pudiendo comparar nosotros por esta razón los Cielos a un Cuerpo Cristalino donde los sistemas estelares son moléculas.

La contradicción aparente sobre el impacto al unísono tomando como foco distintos puntos en el tiempo se supera entendiendo que el recorrido no es estático sino que el espacio entre el foco y el objetivo está igualmente en movimiento y siendo sensible la luz a los campos electromagnéticos estas variaciones, siguiendo las leyes de los aceleradores de partículas, aceleran las corrientes.

Como en todo lo demás la absolutización de la velocidad de la luz es un reflejo psicopático del siglo que le diera su valor. Una media standar no implica congelación en el espacio de sus posibilidades sino su tendencia inercial a guiarse por esa norma una vez dejado el objeto a sus constantes naturales. Y si además le añadimos que esta medida "absoluta, eterna" ha sido tomada en un centro de referencia local sin posibilidad de comparar el comportamiento de la luz en otros escenarios, la absolutización de la velocidad de la luz es un artículo para mentes que se han plantado en el absolutismo como método de defensa frente a la velocidad de las corrientes últimamente puestas en juego por los tiempos.

En suma, una vez contrastada la imposibilidad del Movimiento Astronómico Unidireccional Totalitario con el rechazo de los cúmulos estelares y los sistemas múltiples estelógicos a seguir una Ley Universal de Multiplicación de Velocidad de Barrido en función de su distancia al Centro Galáctico, no sólo se cae por su peso la Foto Galáctica de nuestros Cielos sino que su Estructura se resuelve en Regiones de Movimiento dentro de un Campo Gravitatorio General.

Y concluyendo, el legado cosmológico del Siglo XX es una apología socrática en defensa de la conversión de la Tierra en un cementerio de elefantes, induciendo con toda la potencia dialéctica de las Matemáticas a la Humanidad a morir en la Tierra, renegando de su Futuro en las Estrellas. Como apología frente a un auditorio de paletos el discurso de Einstein queda gracioso para una Comedia de los Miércoles Sangrientos. Pero como perspectiva de futuro la Absolutización del Universo que el Totalitarismo del Siglo XX impuso desde el Templo de los Nobeles, haciendo de las Universidades sus parroquias, es una filosofía cuyo objetivo es la renuncia de la Civilización a saltar a su estadio final biohistórico: El Viaje a las estrellas.

 

 

 

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