 |
 |
|
 |
Constitución
del Universo
20
Años Luz del Sol lista
de estrellas
Las
preguntas buscan respuesta. Está en nuestra naturaleza
hacernos esas preguntas, y en la del Universo inspirarnoslas.
Como ya dije antes y comenté en algún
sitio la Estética y la Ética se relacionan
a nivel Genético. Yo no creo que hayamos de entretenernos
demasiado probando una verdad -relación Estética
cósmica/Ética genética- demostrada
con los hechos a lo largo de milenios por todos los
pueblos, culturas y civilizaciones que han dejado sus
huellas en las páginas del Libro de la Vida e
Historia del Género Humano. Que las respuestas
dadas por las diferentes civilizaciones hayan tenido
su propio toque no le resta nada a la verdad original
establecida, máxime si tenemos en cuenta que
la Formación del Género Humano por su
Creador implicó en su Proyecto esa diversidad
de miras siguiendo la teoría de muchos puntos
de vista derivando en las costas de una misma realidad.
Si de lo que se trata es de analizar las causas por
las que el Todo, que debía formarse a raiz de
la unión de esas visiones parciales en un modelo
universal, derivó en un caos impulsor de una situación
infernal ... entonces tendremos que correr el velo de
la Historia Sagrada y regresar al Origen del Mundo.
En la Historia Divina, tocando el tema del Origen de
Dios, creo haber entrado con suficiente firmeza y alegría
en los orígenes increados de todas las cosas
y cómo la sucesión de acontecimientos
condujeron al Nacimiento de la Creación del Cosmos,
así que pasemos por alto el tema de los Orígenes
y centrémonos en el de la estructura real del
sistema sideral al que pertenece nuestro Sol. |

En
la página anterior expuse el dilema sobre
la contradicción tan grande en la que cayó
la Cosmología del siglo XX al alienar a nuestro
Sistema Solar de la ley universal por excelencia
a la que se sujetan todos los cuerpos del cosmos.
No pretendía socavar la genialidad de los
padres de la edad atómica. Pero es fortuitamente
cierto, si no al menos verdadero, que emparentar
a galaxias que distan entre sí millones de
años luz mediante una ley gravitatoria universal
y abstraer de su mecánica a estrellas distantes
entre sí escasos años luz -decía-
si no es una incongruencia sí debe ser, al
menos, un absurdo.
La
confesionalidad obsoleta del ateísmo científico
del siglo pasado implicó la heretización
radical de cualquier pensamiento que osase poner
en Duda la filosofía del materialismo que
amó la Academia de los Nobeles por espíritu.
Y es que en esto pasa como en las antiguas repúblicas,
el rebelde por justicia al derrumbar al tirano acaba
por convertirse en su sucesor natural. Más
o menos es el fenómeno vivido por la Ciencia,
que después de liberarnos del yugo de la
Teología no tuvo mejor cosa que hacer que
todopoderizar su Razón y convertir su Academia
en un Nuevo Vaticano con universidades por iglesias
y cátedráticos por cardenales. Contra
semejante estructura copiada de la iglesia por excelencia,
la Católica, el pensamiento cosmológico
no podía derivar hacia la salida del túnel
donde esperaba Dios a la Ciencia. Y la situación
de idiotez en la que se encuentra actualmente la
Universidad es su fruto. Por ejemplo en el capítulo
de la formación y estructura de los Planetas.
Mientras la tecnología trata la formación
sólida de los planetas en los manuales de
ciencias naturales se sigue enseñando que
los planetas son bolas de gases. Obviamente son
manuales para la idiotización de los pueblos,
pero desde luego no han sido escritos por idiotas.
¿Qué crédito se merece la Cosmología
del siglo XX, una cosmología que relaciona
a cuerpos distantes millones de años luz
mediante una ley y le niega esa ley a cuerpos situados
a escasos años luz?
En
la foto anterior abrimos el techo de nuestro sistema
sideral a la distancia de una docena de años
luz. En la que hemos visto doblamos esa razón.
Y quien no se maraville es porque ha sido completada
su idiotización con verdadero éxito. ¿Pueden
dos cuerpos situados millones de años luz
atraerse y no hacerlos estrellas situadas a menos
de veinte años luz? La respuesta positiva implica una reestructuración
de la Constitución del Universo, por supuesto.
La clásica imagen del Sistema Solar viajando
solo por el mar de las constelaciones cae en pedazos
haciendo el ruido de los ídolos romanos bajo
las botas del cristianismo. ¿O acaso el Sol
se mueve entre sus compañeras en plan fórmula
1? Y siguen las preguntas: ¿Ocupa el Sol
el centro gravitatorio del campo que comparte con
sus compañeras de foto? Preguntas devastadoras
dispuestas a demoler el templo de la CSXX. ¿Se
atraen hacia un centro común cuerpos situados
a millones de años luz y estas estrellas
siguen a pesar de sus velocidades de navegación
manteniendo las distancias? ¿Qué fuerza
electrodinámica puede transformar un sistema
astrofísico en una molécula? ¿Cómo
se alimenta esta fuerza? El trabajo de estabilización
dinámica existe. Lo dicta la propia ley gravitatoria.
¿Qué parte de un sistema astrofísico
se transforma en esa fuerza?
Las
respuestas vienen detrás de las preguntas.
|
 |
Kruger 60 (GJ 860AB) sistema estelar binario, constelación de Cepheus, a 13,15 años luz. El sistema binario lo componen dos enanas rojas cuya separación media es la distancia que separa Saturno del Sol. El período orbital es de 44,67 años.
Kruger 60 A (HD 239960 / LHS 3814), magnitud aparente +9,59, tipo espectral M3V, temperatura 3380 K, masa 0,28 masas solares, brillo 1% de la luminosidad solar, velocidad de rotación 7,0 km/s.
Kruger 60 B (HD 239960B / LHS 3815), magnitud +11,40, tipo M4V y 3150 K de temperatura, una masa 16% de la masa solar, luminosidad un tercio de K60A, velocidad de rotación 8,0 km/s, es una estrella fulgurante que típicamente duplica su brillo para volver a la normalidad en un período de 8 minutos. Por ello recibe la denominación de estrella variable DO Cephei. |
|
Ross 614 (GJ 234 A/B) sistema binario a 13,3, constelación Monoceros, magnitud aparente +11,15
Ross 614 está compuesta por dos enanas rojas con una separación en su semieje mayor de sólo 0,932 parcsec, que corresponde a un período orbital de 16,6 años. La estrella principal es de tipo espectral M4.5V y posee una masa de 0,22 veces masas solares; la estrella secundaria tiene una masa de 0,11 masas solares Asimismo, Ross 614 es una estrella fulgurante, con la denominación de estrella variable V577 Monocerotis. Se han registrado llamaradas breves (del orden de segundos) pero frecuentes. En un periodo de 4,3 horas se observaron cuatro llamaradas. |
Wolf 424 (GJ 473 AB / LHS 333 / G 60-14) sistema binario, constelación Virgo, al sur de Vindemiatrix (ε Virginis) y al norte de Minelava (δ Virginis), a 14,2 años luz, magnitud aparente +12,6
La componente principal, Wolf 424 A, es una enana roja fría con una masa de 0,14 masas solares y un radio inferior a 0,17 radios solares. Su compañera, Wolf 424 B, es incluso más pequeña. La luminosidad de ésta última es 8/100.000 veces la del Sol. Wolf 424 B es una variable fulgurante muy activa designada como FL Virginis.
Las dos componentes del sistema estelar Wolf 424 se mueven en una órbita cuya excentricidad es de 0,28, por lo que la separación entre ambas varía entre 2,6 y 4,2 UA. El período orbital del sistema es de 16,2 años y la órbita está inclinada 103º para el observador terrestre. La estrellas más cercanas a Wolf 424 son Ross 128 y EE Leonis, a 4,0 y 7,2 años luz respectivamente. |
Gliese 644 (GJ 644 / Wolf 630 / LHS 428) a 18,7 años luz, constelación de Ofiuco, magnitud aparente +9,72, sistema estelar quíntuple, todas sus componentes enanas rojas. |
| |
|
 |
|
 |
 |
|
|