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Al principio creó Dios los Cielos y la Tierra. La Tierra estaba confusa y vacía, y las Tinieblas cubrían la haz del Abismo. PERO..... El Mundo de las nebulosas Las Nebulosas llenan los Cielos
de nuestro Universo. A ciencia cierta nadie sabe cuál es el número exacto de
paisajes creados a raiz del encuentro entre las estrellas de los Constelaciones
de los Cielos y las corrientes de materia-intergaláctica que arrojan sobre
nuestro sistema lácteo las galaxias lejanas. De la lectura de la Introducción a
la CSXXI se desprende que el campo cósmico puede compararse a un océano sobre
cuya superficie los vientos se desplazan, arrastrando con ellos las nubes en el
origen de tormentas, ciclones, huracanes y demás fenómenos que pertenecen a la
Categoría del Mundo de las Nebulosas. En comparación, Las Nebulosas son esas
masas de materia flotante, que en la Tierra llamamos nubes, y que se desplazan
sobre las corrientes de energía cósmica que las galaxias ponen en circulación.
Es desde esta Física que los
sistemas siderales externos de nuestros Cielos se comportan como batallones
dispuestos a vender cara su vida frente al ejército de las “tinieblas”
nebulares. Según los astro-guerreros caen, sus restos se transforman en estrellas
fugaces recorriendo nuestros Cielos, los unos, mientras los otros son
disparados al espacio intergaláctico, sumándose sus restos a las corrientes que
de por sí ya existen en el Universo. Este es el origen de la materia
intergaláctica, a su vez fuente de la materia nebular que, atraída por los
campos estelares, se precipitan sobre su área y da lugar a paisajes de belleza
manifiesta y colorido majestuoso, cual se ve de la astroiconografía.
Así que cuando la belleza inmensa
de las fotos que nuestros astrónomos nos regalan os nuble el entendimiento y os
hagan olvidar la Naturaleza y el Origen de las Nebulosas pensad en Aquel que
pensando en esas nubes que recorren la Creación dispuso las dimensiones
cosmográficas de nuestros Cielos para vencer el peligro de destrucción que
generan. Frente a ellas las estrellas son querubines con sus espadas de fuego
reduciendo a partículas microcósmicas toda materia que cae en su campo; las
Nebulosas, cayendo en sus hornos, como el pavo real que en su último día
despliega la impresionante belleza de sus plumas, despliegan ante nuestros ojos
esa belleza de la que las fotos que siguen son un ejemplo. Tened cuidado y no
os dejéis cegar.
Galería de Nebulosas Planetarias Galeria de Nebulosas Difusas del Caelum Observatorio
La clásica belleza de las fotos
de Orión circulando por el U3W nublan la vista y levantan una muralla entre la
realidad y nuestra inteligencia. Un campo gravitatorio es una red
electromagnética tridimensional en movimiento que se comporta como un reloj de arena
que tuviese la propiedad de hacer correr el tiempo desde los dos bases de sus
conos hacia el centro. Si el cuerpo que irrumpe en las fronteras de un sistema
gravitatorio no posee una velocidad de escape lo suficientemente poderosa para
impedir ser absorvido y ser arrastrado hacia el núcleo astrofísico del campo su
destino es la quema. En este momento las estrellas se transforman en hornos
reduciendo a partículas microcósmicas toda materia que cae sobre sus
superficies.
Física de las Nebulosas La experiencia, madre de la
ciencia, valga el tópico, una vez en las manos de la ciencia sufre el mismo
proceso de descomposición que las promesas de esos locos por el Poder que en
cuanto lo alcanzan tiran su palabra a la basura. Yo no sé hasta qué punto la
desesperada teoría de la CSXX, que no para de jactarse afirmando proceder los
planetas y las estrellas de una superconcentración de materia flotante en la
barriga de una ballena gravitatoria, puede ser objeto de una refutación digna
de ser llamada científica.
Pues afirmar que un proceso de
por sí destructivo es la causa de una secuencia creadora, por método, implica
renunciar a la Física en pro de la Ciencia Ficción. Para producir un planeta a
partir del encuentro natural entre un sistema estelar activo y una avalancha
nebular extragaláctica, para empezar tendríamos que bajar la temperatura del
sistema, o bien aumentar la densidad y resistencia térmica de la materia
nebular a puntos críticos sobre los que hablar, no habiendo experiencia, es
ciencia ficción.
El caso es que desde la
revolución einsteiniana la Ciencia de las estrellas y las galaxias dejó de
basarse en la experiencia como matriz de las ciencias astrofísicas. En
consecuencia nos regalan el oído con teorías absurdas sin pies ni cabeza
basadas exclusivamente en unas matemáticas alienadas de la realidad
cosmológica, no ya de la más abstracta sino incluso de la más material y
visible.
Esta de arriba es otra foto de la Nebulosa
de Orión, por supuesto superprocesada por ordenador. (Los astrónomos son
expertos en maquillaje). Según ellos las concentraciones de materia
intergaláctica alrededor de un sistema es la causa de otra causa, que será la
causa de la causa de la creación de más estrellas. La cuestión es ¿y dónde
quedan las leyes de la Física? ¿Qué pasa con ellas? ¿El libro de las leyes de
la Naturaleza que hemos heredado, fruto del trabajo de milenios, debemos
tirarlo a la basura?
Según ellos cuando la materia cae en un horno estelar no se destruye, ni cuando se concentra en su fotosfera se produce un aumento de la temperatura del sistema, aunque todos sabemos que si le echamos leña a una candela hasta enterrarla, mientras la candela arda tarde o temprano el fuego acabará por reducir a cenizas la leña. ¿Sería excéntrico tener la oprtunidad de escuchar la explicación de viva voz por algunos de esos genios de la Academia? Nebulosas Planetarias A continuación os paso una
montaña de fotolinks, pero quisiera avisaros. Antes es necesario quitarse las
gafas de la CSXX a fin de que el viaje por el U3W sea fructífero. Quiero decir,
por su naturaleza mediocre la CSXX se prestaba al entendimiento general
mediante una reducción a imágenes arquetípicas subliminales, que procesadas
debidamente para servir a intereses particulares barrió la realidad del
universo e implantó en la inteligencia media una versión virtual del universo.
Dentro de esta versión las estrellas nacen de la acumulación de masa
intergaláctica nebular en el interior de un campo gravitatorio. ¿Pruebas a
favor?
Ninguna, excepto la que se merece
la confianza de la Gloria Nobel.
¿Pruebas en contra? Todas.
En consecuencia había que separar
Física de Astrofísica y limitar el acceso a la Física Cuántica. Démosle la
vuelta, pues, y liberemos a la Física de la Naturaleza de la prisión en cuyos
calabozos la arrojara la CSXX.
Aplicada la Física de la
Naturaleza al Universo nos da la Naturaleza del Universo. Por supuesto yo sólo
soy un metafísico y esto es dialéctica. Pero el tiempo me ha de dar la razón y
vuestros ojos ver su confirmación. Las Nebulosas no son cunas de estrellas, son
la niebla que anuncia el cementerio, son la tumba de las estrellas. La belleza
que reflejan nace de la victoria de los miles de soles contra esas tsunamis,
esos huracanes, esos ciclones que se avalanzan desde las cordilleras
intergalácticas sobre nuestro Universo. Pero claro, para entender esto hay que
aplicar la Física, sujetar la foto a las leyes de la causalidad, ordenarle a la
termodinámica describir los procesos que contempla, darle a la mecánica
cuántica su lugar donde está su lugar.
En esta foto que viene a
continuación puede verse con perfecta claridad cómo la concentración de materia
nebular en un campo sideral, producto de la propia naturaleza del campo
gravitatorio, al propiciar la caida de la materia hacia el corazón estelar, la
ley de la termodinámica origina el calentamiento del cuerpo astrofísico y la
consecuente combustión de la materia nebular, calentamiento natural que eleva
la temperatura de la región a las típicas de un horno. Esta misma ley aplicada
al nuestro, de encontrarse en el mismo caso, elevaría la temperatura del Sol y
de su campo en cientos de grados, haciendo imposible la vida en su entorno. La
bellísima foto recorriendo las olas web de este mismo sistema prueba que los
profesionales, cegados por la teoría CSXX, se dedican a cazar pajaritos más que
a describir el comportamiento de las estrellas.
NGC 650
PNIC: Planetary Nebula Image Catalogue
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