Observad cómo una inmensa mayoría
del total los cúmulos globulares se agrupa en tres columnas majestuosas
sobre cuya fuerza de contención descansa la bóveda
celeste. Aunque esta distribución de masa en tres regiones específicas de nuestro universo sea un punto que se saltan a la toreras nuestros merlines, nosotros tenemos que considerar que estas concentraciones destrozan la imagen arquetípica de la distribución de masa estelógica en los Cielos y nos pone delante de un Nuevo Sistema del Universo-Galaxia "la Via Láctea". Ahora bien si preferis obviar que la concentración en tres grandes bloques es igual a la existencia de tres focos de masa sobre los que se asienta la Dinámica de los Cielos, sois libres. Pero pensad que masa y campo van unidos y si ajustamos lo uno por lo otra tendremos un dibujo del Campo Universal Lácteo tal que más que a una esfera se asemeja al perímetro típico de una pirámide.
Es de comprender que a medida que nos hemos liberando de las visiones infantiles del Universo ahora tengamos que quitarnos de la cabeza la imagen arquetípica fabricada precisamente por quienes eliminaron la que precediera a la que ellos se han hecho. La fabricación de la imagen del siglo XX sobre el cuerpo de nuestra Vía Láctea sigue obedeciendo al mismo antiguo parámetro : ¡los sentidos! ¿Por qué se niegan muestros merlines a pasar por un procesador la masa de datos que tenemos al presente y se niegan a ajustar el campo universal lácteo a la distribución de masa, comprendiendo los campos globulares como parte del campo universal lácteo? ¡Nadie quiere volver a empezar, de nuevo, otra vez! Y siguiendo el proverbio : Más vale lo malo conocido a lo bueno por conocer, ¿a quién le importa de todos modos la verdadera Imagen del Universo? En fin, más vale que le echeis un vistazo a la distribución globular, no sea que os creais que hablo por hablar.