LOS NUEVOS CIELOS Y LA NUEVA TIERRA

 

 

STARWEB

Dijo luego Dios: "Haya en el firmamento de los Cielos lumbreras para separar el día de la noche, y servir de señales a estaciones, días y años; y luzcan en el firmamento de los Cielos, para alumbrar la Tierra". Hizo Dios los dos grandes luminares, el mayor para presidir el día, y el menor para presidir la noche, y las estrellas; y los puso en el firmamento de los cielos para alumbrar la tierra y presidir el día y la noche, y separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios ser bueno, y hubo tarde y mañana, cuarto día.

I

"Una hipótesis no es verdadera mientras no demuestre ser el reflejo natural de la realidad respecto a la cual se alza como espejo delante del universo del Conocimiento". Esta es una forma de hablar como otra cualquiera. No fue para nada la del siglo XX. La Ciencia del siglo XX impuso la voracidad de sus teorías cosmológicas sobre el principio contrario, o lo que lo mismo, aunque no sea igual: "independientemente de la realidad una hipótesis es verdadera mientras no se demuestre su falsedad". (La irracionalidad de un argumento analizado -en este caso la hipótesis cosmológica CSXX- no debe medirse por el grado de distanciamiento del sujeto respecto al objeto de su análisis, sino por las consecuencias sobre el comportamiento de la Sociedad de una hipótesis que pasó de la potencia al acto violando la necesidad de la demostración científica. E insisto, la racionalidad de la propuesta de la CSXXI tiene su argumento en la esclavitud a la ley del imperio de la ciencia por parte del tribunal universitario que hubo de juzgar la hipótesis cosmológica del siglo XX. Aquella misma Ciencia que se alzó frente a la Iglesia en defensa de la necesidad de un tribunal universitario, universal, independiente, en cuanto se hizo con la Academia de los Nobeles la transformó en Tribunal Supremo de las Universidades y corrompió su Lógica Interna al liberar a sus miembros de la Duda que los fundadores ejercieron sobre la Fe. Desde esa plataforma aquel axioma "una Verdad no es cierta mientras no se demuestre su correspondencia con la Realidad", se corrompió y devino en aquel otro "la verdad científica es cierta independientemente de la imposibilidad de demostrar su Ciencia". Conscientes Einstein y colegas de la trampa creada por los que hicieron la ley, jugaron con ella, y no dudaron en levantarse contra el sentido común, es decir, contra la Razón... en nombre de...la Razón).

Hay muchas formas, pues, de enfocar el asunto del Origen del Universo. Desde los días más antiguos, incluso desde los días anteriores a aquel Diluvio Protoapocalíptico por los arqueólogos modernos rescatado de su tumba de barro, la cuestión del Origen del Universo ha mantenido el pulso de las civilizaciones en constante desarrollo. La última hipótesis cosmogónica que conocimos, la última que impuso su modelo cosmológico a la civilización a la que pertenecimos, se diferenció de la multitud que la precedieron, y se siguió diferenciando de las que la acompañaron: por el sustrato científico en cuya plataforma hincó sus dientes, levantó sus cejas y le dibujó un Nuevo Templo a aquel paganismo tan querido de las civilizaciones clásicas.

Que el Absolutismo de la Relatividad pusiera Gravedad donde los clásicos pusieron un dios u otro, este no es el asunto. Las cosas no se demuestran por sus palabras sino por sus hechos; y las causas por sus efectos. Los efectos del Ateísmo Cosmológico del Siglo XX sobre las masas, nacionales e internacionales, fueron los clásicos derivados de las ideologías imperialistas antiguas, entre las cuales el Imperio Romano consumó -con su fascismo platónico- la transformación del ser humano en la bestia perfecta, ésa que Hitler y Stalin quisieron imponer al resto del mundo en nombre de la Evolución de las especies, el primero, y en el del Proletariado, el segundo.

Puede que esta forma de analizar -por sus efectos etológicos sobre las sociedades en las que el fundamentalismo laico de la Ciencia hizo apostolado- la legalidad histórica de la hipótesis cosmológica sobre el Origen del Universo del siglo XX sea importar al comportamiento de las naciones un método filogenético en desuso hace tiempo, aunque su fundador fuera el Nobel Konrad Lorenz. Las verdades lorenzianas, principios claves de la proyección de la Etología Animal al Comportamiento Humano, aunque partiendo desde la misma teoría de la evolución de las especies según Darwin, rompió, sin situarse en la herejía, con su maestro desde el momento que estableció la veracidad del conocimiento en la raiz de la vida. Teoría final a la que llegó Lorenz partiendo del estudio de las formas de vidas más elementales. Pero a la que hubiera podido llegar, ahorrándose mucho camino, de haber alzado como presupuesto de su investigación la fórmula por antonomasia divina: Por sus obras los conoceréis.

Pero no seamos fatalistas por deporte ni catastrofistas por hobby. La misma ley que se le aplica al otro se la debe aplicar a sí mismo quien por esta regla de oro conduce su pensamiento. En este caso, la hipótesis de la Creación de los Cielos como Cinturón Gravitatorio protector de la Tierra frente a la realidad externa en movimiento, esta hipótesis no puede seguir su marcha sin superar antes la prueba de confrontación de su enunciado con la realidad. Vayamos, pues, al meollo.

Desde la realidad, no desde la hipótesis presentada, observamos en el Universo la existencia de dos Fronteras Astrofísicas, superpuestas la una sobre la otra alrededor de nuestro Sistema Solar. La Primera Frontera se extiende desde los quinientos y los mil años luz a la redonda hasta los diez mil años luz de distancia desde el Sol. Es la Zona dentro de cuyo campo se mueven los cúmulos abiertos. (Como todos lo expertos saben, los aficionados no lo ignoran y los que no saben de qué estamos hablando desconocen, los cúmulos abiertos son asociaciones de estrellas con sus nombres individuales, perfectamente definibles). El número y la cantidad de cúmulos abiertos que componen este Primer Cinturón Gravitatorio sobrepasan la imaginación. Los astrónomos no paran de introducir nuevos racimos en sus catálogos. (La lista que implanto a final de esta hoja contiene unos cuantos de entre esos cientos y cientos de sistemas estelares abiertos que le dan a la Bóveda del Firmamento de los Cielos esas propiedades estéticas tan famosas, cuya belleza está en la raiz de la Admiración del Hombre por el Universo, admiración con la que el ser humano comenzó a distanciarse de las demás especies de su rama biológica prehistórica, y sin la cual, como reconoce la propia Ciencia, no hubiera podido haber Filosofía. En el Astromuseo he reunido en sus catálogos otros cientos de cúmulos estelares abiertos. La fuente de información de la que me he servido es el U3W, y específicamente de los programas NGC-IC y Messier45.com. Obviamente no he pretendido sino despertar esa admiración por el Universo sin cuya chispa el fuego de la inteligencia duerme en el mausoleo de un alma muerta. Desgraciadamente los especialistas usan el Universo para glorificarse rivalizando entre ellos por la mejor foto. Haciéndolo así esconden el fuego que enciende la admiración en sus torres merlinescas, condenando a todos los demás humanos a oir y callar sobre cosas de las que únicamente ellos entienden. Pero sigamos).

Decíamos que el Primer Cinturón Gravitatorio levantado por nuestro Creador alrededor de nuestro sistema astrofísico solar se extiende unos diez mil años luz a la redonda. Dentro de esta región la batalla entre la materia intergaláctica y los ejércitos estelares de nuestros Cielos dan lugar a las Nebulosas. (En Nebula Web entraremos en esta contienda, y despejaremos del horizonte la hipótesis absurda de ser las Nebulosas criadero de astros. Según vayamos saltando de región en región iremos desafiando las teorías anticientíficas que la Cosmología del XX impuso como norma de Razón. Sin ir más lejos en las escuelas todavía es obligatorio creer que los planetas son bolas de gases. Los expertos trabajan con la hipótesis planetaria elemental y natural debida a la interpolación del que lo por que se ve deduce lo que se implica. ¡¿Bajo qué método si no podrían las agencias espaciales dibujar programas de acceso a los planetas!?...A su tiempo entraremos también en el hiperfascismo implícito en el sistema del materialismo cosmológico de la Ciencia del siglo XX). Así pues y para ir entrando en materia, si el Primer Cinturón Gravitatorio extiende su estructura astromolecular sobre un perímetro de diez mil años luz a la redonda, tomando nuestro Sistema Solar como centro de referencia, el Segundo Cinturón Gravitatorio extiende su Región desde los diez mil años luz hasta los cien mil a la redonda, aproximadamente; es el reino de los cúmulos globulares. (En la hoja que le sigue cruzaremos la frontera entre ambas regiones y trataremos de profundizar en la importancia de la cartografía de nuestro Universo tomando por parámetro principal esta Segunda Región Astrofísica).

 

Ingeniería Astrofísica de Creación

 

Lo que todos los sistemas estelares -abiertos y globulares- tienen en común, independientemente de sus particulares morfologías y sus magnitudes ópticas, se debe a esta ley de contención de la materia procedente de las galaxias desde sus remotos lugares de origen hacia el interior del Edificio Astrofísico Local. Sin ir más lejos será como consecuencia de esta Mecánica General que en la Región del Primer Cinturón Gravitatorio se produzca ese fenómeno espectacular que llamamos Las Nebulosas. En cuanto a la ley física que permite la asociación de un escuadrón de astros bajo la bandera de un único multicampo gravitatorio individual, es la misma ley que regula la asociación de cuerpos en todo el Universo. Pero dejémonos de palabras y presentemos los hechos.

 

II

 

El mapa que sigue abajo redondea las distancias y el número de soles que forman nuestro vecindario sideral. He creído conveniente abrir esta lista de cúmulos estelares abiertos con nuestro propio cúmulo estelar por la sencilla razón de no hacerlo nadie. En ninguna de las listas de cúmulos y de los catálogos de sistemas del universo figura nuestro Sistema Solar como parte interna de un cúmulo. En Cosmografía me explayé lo que me permite mi conocimiento al respecto. Permitidme que traslade a esta página mi propia palabra:

  "El mito de la interacción gravitatoria a distancia infinita parece que funciona para las galaxias exclusivamente, de manera que por esa ley cuerpos alejados millones de años luz se atraen y se rechazan sin ninguna barrera que coarte sus abrazos y sus desprecios, pero, el Sol, ésa estrella miserablemente pequeñita e indigna de la grandeza del genio de nuestros merlines, el Sol: estando a escasos años luz de sus vecinos no parece que obedezca ni se sujete a ley alguna, de aquí el mito de la soledad galáctica de nuestro Sistema Solar, a la deriva solitaria por el mar de las estrellas cual buque pirata que no corta el mar sino vuela..."

 

No parece sino que buscando la unificación de los campos los expertos le han cogido tanto gusto a la búsqueda que se niegan a cerrarla manteniendo la electrodinámica de campos y el campo gravitatorio lo más alejado posible el uno del otro, -¿a fin de seguir dando vueltas y vueltas por el mundo de los sueños?-. Ahora bien, el comportamiento de la energía y la materia extrasolar se ajusta perfectamente a la física del comportamiento de la materia y la energía en un sistema artificial creador de movimiento por conducción electromagnética. ¿No es suficiente prueba esta relación para unificar las fuerzas e introducir en la ecuación del movimiento sistemológico el factor electrodinámico? "Se atraen a larga distancia y se repelen a corta distancia siguiendo el juego de la naturaleza de los campos eléctricos respectivos". Esta es la conclusión que espera ver la luz del día. En este juego electrodinámico tiene el cosmos entero su escudo protector contra la concentración de masa en un punto.

Por lo que tenemos delante deducimos el juego de lo que está lejos. La estabilidad de los sistemas siderales que nos rodean es constante y rompen la teoría básica de la cosmología clásica, esa teoría muerta pero reinando desde su tumba, acorde a la cual el movimiento general del sistema estelar solar que hemos visto en el dibujo de arriba, o bien el movimiento del sistema estelar de la foto que acabamos de pasar, debieran seguir la ley de la concentración de masa gravitatoria dada la distancia microcósmica a la que se encuentran sus puntos astrofísicos. Yo no sé hasta qué punto la locura y el genio del siglo XX, como en ese maniqueismo antihumano que haciéndose evolución hizo convivir el Bien y el Mal en la misma cama; no sé, digo, hasta qué punto el genio y el loco en el científico del siglo XX se dieron la mano para reirse a carcajadas de aquellas masas de su tiempo que, despreciando la Puerta de la Fe, corrieron a agolparse a la de la Razón para pedir la Utopia de la construcción del reino de los cielos en la Tierra que la Iglesia fue incapaz de darles.

No puedo decir matemáticamente hasta qué punto la locura y la genialidad de los sabios de la edad atómica parieron causas para sumarles a las causas que ya hacían su camino al campo de la más grande y terrorífica guerra jamás vivida por la Humanidad, la II Guerra Mundial. El hecho es que la contemplación de las familias estelares del universo a la luz de las leyes básicas de la física, contemplación que por tener en sus manos los medios tecnológicos que se les negaba a la inmensa mayoría de los ojos del género humano no se les podía escapar; y porque no se les podía escapar : hubieran debido levantarse para rechazar la falsedad rotunda y absoluta del sistema cosmológico inventado por ciegos como Einstein, un ignorante desde el punto de vista de la Astronomía más elemental, desde cuya ignorancia, y porque era un ignorante (desde el punto de vista de la existencia del Hubble y mellizos), aplicó su genio a una realidad astrofísica de la cual no conocía absolutamente nada. Que semejantes ciegos construyeran una visión de un universo que no veían no podía conducir a las naciones más que a la locura de elevar la muerte del sentido común a la categoria de dios del Templo de los Nobel. Como, en efecto, asi fue.

Salvan su genio sus eminencias de la Academia diciendo que el centro hacia el que cae la materia de todo sistema estelar está situado en una región exterior al sistema sideral mismo, punto exterior al exterior de todas las cosas y sin embargo en el centro de todas ellas que llaman el núcleo del problema. Traducido el lenguaje de la cosmología relativista a la dialéctca racional tal es la conclusión final a la que llega, conclusión teosófica hasta la médula que prueba que la Cosmologa del Siglo XX fue la Religión de la Ciencia, de donde se ve, igualmente, que el ser humano, aún negando a Dios, necesita de un dios, en este caso un ídolo construido no de madera o piedra sino de números y letras. "La Verdad ¿qué es eso?".

NGC 2362

La verdad la tiene la naturaleza eléctrica del campo sideral. Aquí es donde se halla el famoso misterio de la unificación cuántica de los campos. Los campos no sólo se atraen a distancia sino que igualmente se repelen a distancia (en este terreno el dominio lo tienen las leyes de los campos electromagnéticos). Sobre estas leyes y por ellas, leyes que les son naturales a la materia y a la energía fundamentales del universo, está montado todo el sistema cósmico. Las galaxias no sólo colisionan, se dividen y se multiplicam sino que, además, se rechazan a distancia. Las galaxias en general, y los sistemas estelares en especial, se sirven del campo eléctrico resultante de la suma de los campos que lo integran para crearse un escudo de protección contra la destrucción por concentración. Gracias a esta ley cosmológica la Creación mantiene su crecimiento y expansión ad eternum et ad infinitum.

Las fotos, cada una un discurso que vale por un mllón de palabras, hablan con toda la sabiduría que la fuerza de la ignorancia de los enemigos de la Creación, aunque Nobeles y dioses de la edad atómica, quisieron enterrar con el discurso de sus bombas. Es verdad que la Ciencia, como Pilatos en la muerte de Jesucristo, se lavó las manos y quedó limpia de cualquier implicación en el nacimiento del Nazismo. Y sin embargo su cosmología lo implica, el discurso del materialismo científico, en cualquiera de sus formas, lo cultiva y, aunque se transforme según las conveniencias, sigue produciendo su fruto. La prueba es que a cinco décadas de la I Guerra Atómica el fascismo ideológico científico, caldo de cultivo del nazismo hipercerebral en el núcleo de la Globalización del Nuevo Orden Mundial, está latiendo y batiendo sistemas para llevarnos a todos a su imperio mediante una II Guerra Atómica, tan lejos de nosotros, ciertamente, como lejos estuvo la I Guerra Atómica de la mal llamada I Guerra Mundial.

¡Que la belleza irresistible de estos soldados estelares defendiendo las fronteras de la Tierra a las órdenes de su Creador os abra los ojos! Contempladlos en formación, no abandonan sus lugares, no se repliegan ante las avalanchas de estrellas fugaces, ni ante el ataque arrollador de nebulosas huracanadas, ni tiemblan ante la avalancha de corrientes gravitatorias que soplan desde las galaxias.¿Dónde está esa fuerza que todo lo penetra y sólo ella es impenetrable y a todos los cuerpos del cosmos sujeta a su voluntad y a todos los conduce a la destrucción infernal? Contempladlos.

NGC 2232

Un poco más de cerca.

¿Cuántos milenios llevan en sus lugares en el Firmamento de los Cielos? Y sin embargo no se han movido ni uno solo de ellos una milla a la izquierda o la derecha de donde estuvieron en los días más remotos que se recuerde. De acuerdo a la ley de la gravedad hubieran debido hacerlo y debieran seguir haciéndolo hacia un centro común. No estoy hablando de Relatividad, ni General ni Especial, sino de Fisica Elemental. Obviamente los divinos Nobeles viven en un universo cuántico entre las paredes de cuya dimensón virtual las leyes de las Física Natural han sido abrogadas e impera el caos de la voluntad de quienes crean universos a la carta. ¿No habeis leido por casualidad un Diccionario de Astronomía? Un universo para él, un universo para ella, un universo para la mesa seis, otro para la mesa quince...Como en Gastronomía, en Cosmologia se aplaude la nueva receta y toda la sabiduría de los Nobeles consiste en inventarse nuevos platos. Pero explicar, lo que se dice explicar: cómo se mantienen dos estrellas en sus lugares durante millones de siglos es algo que no les interesa ... ¿porque es cosa de chiquillos?. Y bueno, uno está escribiendo esto.

En la Lista de Cúmulos Estelares Abiertos que os paso podréis juzgar por vosotros mismos la razón de lo que escribo.

En la tabla que sigue tenéis las distancias dentro del sistema sideral solar. Comparad las distancias a las que se relacionan los cuerpos cósmicos y responderos si a las distancias microscópicas solares de no necesitar corrección la teoría de la gravedad, clásica como cuántica, podrían mantenerse estas distancias los miles de años que los astrónomos llevan comprobando que lo hacen. No sólo no hay una tendencia hacia un centro, es que tampoco existe una tendencia hacia un punto concreto en el exterior. La malla electromagnética resultante se puede comparar a una red molecular cristalina. Las partículas se mueven pero la región de movimiento local es fija para cada una.

Proxima Centauri =4.22 al Alpha Centauri A,B =4.39 al
Barnard's Star =5.94 al Wolf 359 =7.80 al
Lalande 21185 =8.31 al Sirius A,B =8.60 al
Luyten 726-8 A,B=8.73al Ross 154 =9.69 al
Ross 248 =10.33 al
Epsilon Eridani =10.50 al
Lacaille 9352 =10.73 al Ross 128 =10.89 al
Luyten 789-6 A,B,C =11.1al Procyon A,B=11.41al
61 Cygni A,B =11.41 al Struve 2398 A,B =11.6 al
Groombridge 34 A,B =11.64 al Giclas 51-15=11.8 al
Epsilon Indi A,B,C =11.83 al Tau Ceti =11.90 al
Luyten 372-58 =12.1 al Luyten 725-32 =12.1 al
Luyten's Star =12.39 al  

En la lista se observa que una estrella tiene diferentes letras. Se trata de sus compañeras de sistema. La cuestión es ¿se mueve el Sol dentro de este grupo formando con ellas un cúmulo abierto en el interior de cuyo sistema se ubica como perla dentro de la ostra? ¿Cómo se explica que dos cuerpos situados en el infinito se atraigan y dos cuerpos situados a escasos años luz se ignoren? La respuesta rompe la mente de nuestros merlines del cosmos. Yo los quiero mucho, pero les pasa lo que a esos alpinistas que enamorados del superpaisaje de altura ignoran la belleza del mundo a sus pies. Una nueva ecuación correctora de la ley gravitatoria universal ha de demostrar que el Sol forma parte de un cúmulo estelar abierto en el seno de cuyo campo gravitatorio conjunto se mueve y se relaciona con el Universo.

En la imagen que viene a continuación vamos a dar un giro hacia el sur. Y lo que es más importante hemos salido del sistema sideral solar. Nos moveremos a un par de cientos de años luz de distancia. Las estrellas que computa este dibujo pertenecen a sistemas siderales distintos. Desde estos horizontes nuestro maravilloso sistema sideral solar se pierde en la inmensidad y seguramente se dibujará en el horizonte a imagen y semejanza de los sistemas abiertos a los que la lista que os sirvo os abre las puertas. Pinchais en el Número NGC o similar y ya está. Echadle un ojo al dibujo. Tened en mente que si el radio a la redonda dentro del que se ubican los sistemas siderales va desde estos 200-300 a los diez mil años luz, este dibujo nos ofrece la panorámica de la cara interna del muro astrofísico que no rodea y nos protege de las corrientes nebulares que, avalanzándose sobre nuestro Universo a imagen y semejanza de ciclones y huracanes, de pasarnos por encima acabarían con la vida en la Tierra en cuestión de segundos astrofísicos. Cuando sigais por vuestra propia cuenta el viaje pensad siempre en la razón metafísica que, como la savia al árbol, recorre el cuerpo de los sistemas de nuestro universo.

 

Y entramos en materia.