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I "Una hipótesis no
es verdadera mientras no demuestre ser el reflejo natural de la realidad
respecto a la cual se alza como espejo delante del universo del
Conocimiento". Esta es una forma de hablar como otra cualquiera. No fue
para nada la del siglo XX. La Ciencia del siglo XX impuso la voracidad de sus
teorías cosmológicas sobre el principio contrario, o lo que lo mismo, aunque no
sea igual: "independientemente de la realidad una hipótesis es verdadera
mientras no se demuestre su falsedad". (La irracionalidad de un argumento
analizado -en este caso la hipótesis cosmológica CSXX- no debe medirse por el
grado de distanciamiento del sujeto respecto al objeto de su análisis, sino por
las consecuencias sobre el comportamiento de la Sociedad de una hipótesis que pasó
de la potencia al acto violando la necesidad de la demostración científica. E
insisto, la racionalidad de la propuesta de la CSXXI tiene su argumento en la
esclavitud a la ley del imperio de la ciencia por parte del tribunal
universitario que hubo de juzgar la hipótesis cosmológica del siglo XX. Aquella
misma Ciencia que se alzó frente a la Iglesia en defensa de la necesidad de un
tribunal universitario, universal, independiente, en cuanto se hizo con la
Academia de los Nobeles la transformó en Tribunal Supremo de las Universidades
y corrompió su Lógica Interna al liberar a sus miembros de la Duda que los
fundadores ejercieron sobre la Fe. Desde esa plataforma aquel axioma "una
Verdad no es cierta mientras no se demuestre su correspondencia con la Realidad",
se corrompió y devino en aquel otro "la verdad científica es cierta
independientemente de la imposibilidad de demostrar su Ciencia".
Conscientes Einstein y colegas de la trampa creada por los que hicieron la ley,
jugaron con ella, y no dudaron en levantarse contra el sentido común, es decir,
contra la Razón... en nombre de...la Razón).
Ingeniería Astrofísica
de Creación
Lo que todos los
sistemas estelares -abiertos y globulares- tienen en común, independientemente
de sus particulares morfologías y sus magnitudes ópticas, se debe a esta ley de
contención de la materia procedente de las galaxias desde sus remotos lugares
de origen hacia el interior del Edificio Astrofísico Local. Sin ir más lejos
será como consecuencia de esta Mecánica General que en la Región del Primer
Cinturón Gravitatorio se produzca ese fenómeno espectacular que llamamos Las
Nebulosas. En cuanto a la ley física que permite la asociación de un escuadrón
de astros bajo la bandera de un único multicampo gravitatorio individual, es la
misma ley que regula la asociación de cuerpos en todo el Universo. Pero
dejémonos de palabras y presentemos los hechos.
II
El mapa que sigue abajo
redondea las distancias y el número de soles que forman nuestro vecindario
sideral. He creído conveniente abrir esta lista de cúmulos estelares abiertos
con nuestro propio cúmulo estelar por la sencilla razón de no hacerlo nadie. En
ninguna de las listas de cúmulos y de los catálogos de sistemas del universo
figura nuestro Sistema Solar como parte interna de un cúmulo. En Cosmografía me
explayé lo que me permite mi conocimiento al respecto. Permitidme que traslade
a esta página mi propia palabra:
No parece sino que buscando la unificación de los campos los expertos le han cogido tanto gusto a la búsqueda que se niegan a cerrarla manteniendo la electrodinámica de campos y el campo gravitatorio lo más alejado posible el uno del otro, -¿a fin de seguir dando vueltas y vueltas por el mundo de los sueños?-. Ahora bien, el comportamiento de la energía y la materia extrasolar se ajusta perfectamente a la física del comportamiento de la materia y la energía en un sistema artificial creador de movimiento por conducción electromagnética. ¿No es suficiente prueba esta relación para unificar las fuerzas e introducir en la ecuación del movimiento sistemológico el factor electrodinámico? "Se atraen a larga distancia y se repelen a corta distancia siguiendo el juego de la naturaleza de los campos eléctricos respectivos". Esta es la conclusión que espera ver la luz del día. En este juego electrodinámico tiene el cosmos entero su escudo protector contra la concentración de masa en un punto.
Por lo que tenemos delante deducimos el juego de lo que está lejos. La estabilidad de los sistemas siderales que nos rodean es constante y rompen la teoría básica de la cosmología clásica, esa teoría muerta pero reinando desde su tumba, acorde a la cual el movimiento general del sistema estelar solar que hemos visto en el dibujo de arriba, o bien el movimiento del sistema estelar de la foto que acabamos de pasar, debieran seguir la ley de la concentración de masa gravitatoria dada la distancia microcósmica a la que se encuentran sus puntos astrofísicos. Yo no sé hasta qué punto la locura y el genio del siglo XX, como en ese maniqueismo antihumano que haciéndose evolución hizo convivir el Bien y el Mal en la misma cama; no sé, digo, hasta qué punto el genio y el loco en el científico del siglo XX se dieron la mano para reirse a carcajadas de aquellas masas de su tiempo que, despreciando la Puerta de la Fe, corrieron a agolparse a la de la Razón para pedir la Utopia de la construcción del reino de los cielos en la Tierra que la Iglesia fue incapaz de darles. No puedo decir matemáticamente hasta qué punto la locura y la genialidad de los sabios de la edad atómica parieron causas para sumarles a las causas que ya hacían su camino al campo de la más grande y terrorífica guerra jamás vivida por la Humanidad, la II Guerra Mundial. El hecho es que la contemplación de las familias estelares del universo a la luz de las leyes básicas de la física, contemplación que por tener en sus manos los medios tecnológicos que se les negaba a la inmensa mayoría de los ojos del género humano no se les podía escapar; y porque no se les podía escapar : hubieran debido levantarse para rechazar la falsedad rotunda y absoluta del sistema cosmológico inventado por ciegos como Einstein, un ignorante desde el punto de vista de la Astronomía más elemental, desde cuya ignorancia, y porque era un ignorante (desde el punto de vista de la existencia del Hubble y mellizos), aplicó su genio a una realidad astrofísica de la cual no conocía absolutamente nada. Que semejantes ciegos construyeran una visión de un universo que no veían no podía conducir a las naciones más que a la locura de elevar la muerte del sentido común a la categoria de dios del Templo de los Nobel. Como, en efecto, asi fue. Salvan su genio sus eminencias de la Academia diciendo que el centro hacia el que cae la materia de todo sistema estelar está situado en una región exterior al sistema sideral mismo, punto exterior al exterior de todas las cosas y sin embargo en el centro de todas ellas que llaman el núcleo del problema. Traducido el lenguaje de la cosmología relativista a la dialéctca racional tal es la conclusión final a la que llega, conclusión teosófica hasta la médula que prueba que la Cosmologa del Siglo XX fue la Religión de la Ciencia, de donde se ve, igualmente, que el ser humano, aún negando a Dios, necesita de un dios, en este caso un ídolo construido no de madera o piedra sino de números y letras. "La Verdad ¿qué es eso?". NGC 2362
La verdad la tiene la naturaleza eléctrica del campo sideral. Aquí es donde se halla el famoso misterio de la unificación cuántica de los campos. Los campos no sólo se atraen a distancia sino que igualmente se repelen a distancia (en este terreno el dominio lo tienen las leyes de los campos electromagnéticos). Sobre estas leyes y por ellas, leyes que les son naturales a la materia y a la energía fundamentales del universo, está montado todo el sistema cósmico. Las galaxias no sólo colisionan, se dividen y se multiplicam sino que, además, se rechazan a distancia. Las galaxias en general, y los sistemas estelares en especial, se sirven del campo eléctrico resultante de la suma de los campos que lo integran para crearse un escudo de protección contra la destrucción por concentración. Gracias a esta ley cosmológica la Creación mantiene su crecimiento y expansión ad eternum et ad infinitum. Las fotos, cada una un discurso que vale por un mllón de palabras, hablan con toda la sabiduría que la fuerza de la ignorancia de los enemigos de la Creación, aunque Nobeles y dioses de la edad atómica, quisieron enterrar con el discurso de sus bombas. Es verdad que la Ciencia, como Pilatos en la muerte de Jesucristo, se lavó las manos y quedó limpia de cualquier implicación en el nacimiento del Nazismo. Y sin embargo su cosmología lo implica, el discurso del materialismo científico, en cualquiera de sus formas, lo cultiva y, aunque se transforme según las conveniencias, sigue produciendo su fruto. La prueba es que a cinco décadas de la I Guerra Atómica el fascismo ideológico científico, caldo de cultivo del nazismo hipercerebral en el núcleo de la Globalización del Nuevo Orden Mundial, está latiendo y batiendo sistemas para llevarnos a todos a su imperio mediante una II Guerra Atómica, tan lejos de nosotros, ciertamente, como lejos estuvo la I Guerra Atómica de la mal llamada I Guerra Mundial. ¡Que la belleza irresistible de estos soldados estelares defendiendo las fronteras de la Tierra a las órdenes de su Creador os abra los ojos! Contempladlos en formación, no abandonan sus lugares, no se repliegan ante las avalanchas de estrellas fugaces, ni ante el ataque arrollador de nebulosas huracanadas, ni tiemblan ante la avalancha de corrientes gravitatorias que soplan desde las galaxias.¿Dónde está esa fuerza que todo lo penetra y sólo ella es impenetrable y a todos los cuerpos del cosmos sujeta a su voluntad y a todos los conduce a la destrucción infernal? Contempladlos. NGC 2232
Un poco más de cerca.
¿Cuántos milenios llevan en sus lugares en el Firmamento de los Cielos? Y sin embargo no se han movido ni uno solo de ellos una milla a la izquierda o la derecha de donde estuvieron en los días más remotos que se recuerde. De acuerdo a la ley de la gravedad hubieran debido hacerlo y debieran seguir haciéndolo hacia un centro común. No estoy hablando de Relatividad, ni General ni Especial, sino de Fisica Elemental. Obviamente los divinos Nobeles viven en un universo cuántico entre las paredes de cuya dimensón virtual las leyes de las Física Natural han sido abrogadas e impera el caos de la voluntad de quienes crean universos a la carta. ¿No habeis leido por casualidad un Diccionario de Astronomía? Un universo para él, un universo para ella, un universo para la mesa seis, otro para la mesa quince...Como en Gastronomía, en Cosmologia se aplaude la nueva receta y toda la sabiduría de los Nobeles consiste en inventarse nuevos platos. Pero explicar, lo que se dice explicar: cómo se mantienen dos estrellas en sus lugares durante millones de siglos es algo que no les interesa ... ¿porque es cosa de chiquillos?. Y bueno, uno está escribiendo esto. En la Lista de Cúmulos Estelares Abiertos que os paso podréis juzgar por vosotros mismos la razón de lo que escribo. En la tabla que sigue tenéis las distancias dentro del sistema sideral solar. Comparad las distancias a las que se relacionan los cuerpos cósmicos y responderos si a las distancias microscópicas solares de no necesitar corrección la teoría de la gravedad, clásica como cuántica, podrían mantenerse estas distancias los miles de años que los astrónomos llevan comprobando que lo hacen. No sólo no hay una tendencia hacia un centro, es que tampoco existe una tendencia hacia un punto concreto en el exterior. La malla electromagnética resultante se puede comparar a una red molecular cristalina. Las partículas se mueven pero la región de movimiento local es fija para cada una.
En la lista se observa que una estrella tiene diferentes letras. Se trata de sus compañeras de sistema. La cuestión es ¿se mueve el Sol dentro de este grupo formando con ellas un cúmulo abierto en el interior de cuyo sistema se ubica como perla dentro de la ostra? ¿Cómo se explica que dos cuerpos situados en el infinito se atraigan y dos cuerpos situados a escasos años luz se ignoren? La respuesta rompe la mente de nuestros merlines del cosmos. Yo los quiero mucho, pero les pasa lo que a esos alpinistas que enamorados del superpaisaje de altura ignoran la belleza del mundo a sus pies. Una nueva ecuación correctora de la ley gravitatoria universal ha de demostrar que el Sol forma parte de un cúmulo estelar abierto en el seno de cuyo campo gravitatorio conjunto se mueve y se relaciona con el Universo. En la imagen que viene a continuación vamos a dar un giro hacia el sur. Y lo que es más importante hemos salido del sistema sideral solar. Nos moveremos a un par de cientos de años luz de distancia. Las estrellas que computa este dibujo pertenecen a sistemas siderales distintos. Desde estos horizontes nuestro maravilloso sistema sideral solar se pierde en la inmensidad y seguramente se dibujará en el horizonte a imagen y semejanza de los sistemas abiertos a los que la lista que os sirvo os abre las puertas. Pinchais en el Número NGC o similar y ya está. Echadle un ojo al dibujo. Tened en mente que si el radio a la redonda dentro del que se ubican los sistemas siderales va desde estos 200-300 a los diez mil años luz, este dibujo nos ofrece la panorámica de la cara interna del muro astrofísico que no rodea y nos protege de las corrientes nebulares que, avalanzándose sobre nuestro Universo a imagen y semejanza de ciclones y huracanes, de pasarnos por encima acabarían con la vida en la Tierra en cuestión de segundos astrofísicos. Cuando sigais por vuestra propia cuenta el viaje pensad siempre en la razón metafísica que, como la savia al árbol, recorre el cuerpo de los sistemas de nuestro universo.
Y entramos en materia.
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