A
unos 179.000 años luz de distancia, un verdadero
paseo lleno de toda suerte de emociones, el primer tramo
de una aventura que se promete deliciosa y debe ser un viaje
fantástico entre dos universos hermanos, la incorrectamente
llamada "Gran Nube de Magallanes" es el ejemplo
perfecto de cómo debe verse nuestro propio Universo
"la Gran Nube Vía Láctea", desde
el exterior de los Cielos.
Una
imagen arquetípica, omnipresente en todos los cerebros
básicos al servicio de la religión de una
ciencia sin religión, ha sido elevada a los altares
del Templo Nobel. Nada excepcional si no fuera porque convierte
nuestro Universo en una galaxia irregular dentro de un vecindario
de universos sujetos a una misma estructura lógica.
Ya he dicho en alguna parte que los merlines del siglo XX
siguiendo la política fundamentalista del ateísmo
científico acometieron una operación de magia
al emparentar nuestra galaxia con el resto de las galaxias
del cosmos, para de esta manera alienada la Vía Láctea
de su familia local poder catalogar de irregulares a todos
los miembros de la Región a la que pertenece nuestro Universo
por derecho propio.
En
otras esferas de la realidad a este tipo de juego de palabras
se le suele llamar lavado de cerebro. Es una técnica
muy antigua. Se separa al individuo de su familia, se le
incrusta en una nueva- respecto a la cual su familia original
deviene un bodrio ajeno a la estructura mental que le conviene
a la nueva criatura-, se le implanta un programa de afiliación
emocional al nuevo ambiente, su nueva familia ad eternum es...bla bla bla..., y el resto es cosa del amo que mediante esta
operación ha conquistado un esclavo sin tener que
invocar a los demonios. Técnica de "washing
brain" creo que se le llama a esta operación
macabra dantesca, y que, según se aprecia en los
días actuales (siglo XXI), puede ser operada por
grupos específicos o bien por Estados bajo cuyo imperio
-ideológico o religioso- es el propio pueblo quien
es alienado de su verdadera libertad en pro de los intereses
de las clases gobernantes, sean políticas o religiosas.
La
Ciencia, al separar a nuestro Universo de su Familia Celeste,
convirtiéndola en la excepción a la regla,
sin quererlo pero haciéndolo, es precisamente lo
que ha acometido hablando de la verdadera configuración
de la Estructura de la Región Local.
Como
se verá en esta sección todos los miembros
de la Familia Láctea son apartados de la excepción
a fin de imponer la demencia del ateísmo científico
sobre la estructura de la Realidad Universal que esa Regla
violada pone sobre la mesa. Nuestros eminentes "sabios
locos" ciegan a las universidades y a todo el sistema
de transmisión del Conocimiento científico
del Universo apartando la Vía Láctea de su
Familia mediante el sutil argumento de la Excepcionalidad
que cumple la regla. Veremos en esta sección qué
quiero decir.
Pero
esto es algo que ya se veía venir desde el día
que la Filosofía de la Ciencia proclamó la
Omnipotencia de la Razón; asunto sobre el cual muchos
de vosotros posiblemente tengais más idea que yo
sobre la naturaleza de la batalla en cuestión; y sin embargo
es de presumir, me temo, que, dada la vertiginosa manipulación
del sistema educativo por las clases políticas, vuestros
descendientes no se diferencien del mico más que
en la forma, en el fondo serán sencillamente el eslabón
perdido, o sea, un cerebro sin inteligencia propia cuyo
funcionamiento dependerá del programa que se le implante
desde y por el Poder.
Desgraciadamente
la Ciencia -por razones diferentes pero caminando hacia
el fin utópico con el que sueñan tantos políticos-
no podía dedicarse a captar individuo por individuo
y dado su poder convirtió las academias y las universidades
en su taller de desconfiguración y reprogramación
del aparato intelectual de la especie humana.
En
descarga de su malignidad digamos que la condición
sinequanon para que esta técnica de lavado de cerebro
a nivel internacional funcionase pasaba porque los propios
lavanderos pusiesen sus cerebros a remojar. Y claro, el
problema con el que debemos enfrentarnos ahora es que la
lavandería de la cosmología del siglo XX tiene
el poder. Nuestra victoria sobre semejante doctrina de desconfiguración
de la inteligencia natural humana reside en la potencia
de nuestros ordenadores caseros y la "libertad Internet"
por nuestro Creador puesta a nuestro servicio para refutar
semejante dibujo artístico de nuestro Universo. He
aquí cómo la Ciencia, incapaz de demostrar
sus conclusiones con hechos, contra la metodología
científica, como ya hiciera echando manos de la ficción,
ahora invoca al arte para incrustar en las mentes la basura
que implanta.

A
falta de voluntad para procesar el universo
de datos y ponerlos a la orden del día nuestros merlines
usan de la grosería y mediante la belleza del arte
quieren implantar su programa de lavado de cerebro haciendo
dulce el beso de un judas.
Una nueva generación de astrónomos pide paso.
La muralla contra la que está chocando las baterías
de los nuevos conocimientos ya ha saltado por los aires.
Los adeptos de la CSXX se niegan a procesar el cosmos de
datos que la revolución radioastronómica ha
puesto sobre la mesa. Rechazan hacer su trabajo. Prefieren
contratar a pintores callejeros informáticos a ganarse
su salario. En cualquier empresa esto supone el despido.
En esta de la que depende nuestra visión de la Realidad
Universal la negación a realizar su trabajo es bendecida
por los verdaderos amos de tales sindicatos de merlines
dedicados a la caza de marcianos, agujeros negros, estrellas
vacilonas, planetas biodegradables y toda estupidez que
pueda generar noticias y de camino mantener activo el programa
de reconfiguración del pensamiento humano implantado
en las masas por el ateísmo científico del
siglo XX.
No
es que el siglo XIX fuera un siglo de científicos
santos, lo que pasa es que la técnica de implantación
de conducta intelectual para masas alcanzó su apogeo
en el siglo pasado. Por ejemplo, todo el mundo sabe que
el modelo cosmológico einstiniano homogéneo es una farsa, pero
todas las escuelas e institutos siguen adoctrinando a las
naciones con semejante burla a la inteligencia humana.
Un ejemplo aún más escandaloso: Todos los
que lo saben están perfectamente al corriente de
que comparar los planetas con bolas de gases es la payasada
más grande que se haya inventado jamás; pero
que bueno, fue el "pater nostrum" de todos los
días durante el siglo pasado, y a nadie se le ocurre
borrar esa falsedad tan apoteósica de los manuales
de ciencias naturales con que los chiquillos aprenden a
saber que hay planetas y estrellas. Pedirle luego a esos
angelitos que al crecer sean algo más que simples
idiotas es un ejercicio de vanidad soberana que satisface
la necesidad política de dominar sobre naciones de
votantes basura. No se le puede pedir
más a mentes cultivadas para ser eso y sólo
eso.
Ahora
bien, como ya dije antes, no es a la Ciencia a la que debemos
culpar, son los científicos quienes usaron la Ciencia
para poner de rodillas los pueblos a los pies de sus amos.
Es decir, culpar a Nobel por haber inventado la dinamita
con la que se realizan los atentatos terroristas es una
estupidez, pero justificar su uso criminal diciendo: "No
haberla inventado", es una estupidez más grande
todavía. Es de esta manera que no es la Ciencia el
enemigo de la Civilización, y sí la escuela
de científicos que vende su cerebro al mejor postor.
Rechazando la ciencia como fuente de creación la
manipulan para convertirla en una cuna de destrucción.
Obviamente el muro de acero tras el que se han blindado
es el programa de manipulación de la infancia desde
las escuelas. El ejército suizo guardián de
los nuevos dioses en el Poder corta cualquier acceso de
actualización de la información de la realidad
universal, lo que hacen, como ya se ha visto en los USA,
involucrando a los jueces en la Educación. Increíble
pero cierto. Pero volvamos al perfecto ejemplo desde cuya
imagen poder ver el reflejo de nuestro Universo en el espejo
de la verdad.
La
"Gran Nube" existe únicamente en las cabezas
de merlines sonambulizados por sus propios maestros. Nuestro
vecino celeste "el Universo Magallanes Mayor"
presenta una corteza exterior dotada de todos los elementos
básicos observados en el interior de nuestro propio
Universo: Nebulosas, supernovas, cúmulos globulares,
cúmulos abiertos, asterismos... Similitudes básicas
que nos implica en una imagen interna del Universo GNM,
y que debemos dotar con sus constelaciones propias, con
una bóveda celeste sui géneris irrepetible...
¿Y vida inteligente?
Veamos
algunos de esos detalles del Universo GNM. Sólo teleportando
imágenes a esta sección podremos, mediante
la certificación de las similitudes, reirnos a destajo
de la santa academia de los nobeles y sus pinturitas sobre
una Vía Láctea con más parecido a su
estupidez que a la Verdadera Familia de nuestro Universo.
¿Preparados para ser libres?